{"fatawa":{"id":10181,"title":"\u00bfCu\u00e1n aut\u00e9ntico es el reporte que dice: \u201cEscoge para tus hijas lo que escogiste para tus hijos\u201d?","slug":"cuan-autentico-es-el-reporte-que-dice-escoge-para-tus-hijas-lo-que-escogiste-para-tus-hijos","order":"","question":"<p>He o&iacute;do a uno de los imames en la mezquita decir: &ldquo;El Mensajero de Dios  (que la paz y las bendiciones de Allah sean con &eacute;l) dijo: &ldquo;Escoge para  tus hijas lo que has escogido para tus hijos&rdquo;. Yo he buscado en todas  las referencias y no pude encontrar ning&uacute;n reporte que contenga este  relato tal como el imam dijo. Pienso que puede haber sido un reporte  proveniente no del Profeta Muh&aacute;mmad sino de alguno de sus compa&ntilde;eros.  Por favor, acl&aacute;renos este asunto. Que Dios se lo recompense con el bien.<\/p>","answer":"<div class=\"list-group-item-text ftwa-single-answer font-nrmal\"><span class=\"line_height\">\r\n<p>Alabado sea Dios<\/p>\r\n<p>Las hijas son un honor y una confianza que le ha sido      concedida al padre. Indudablemente, ayudarla a escoger un marido honrado y      de buen car&aacute;cter es una de las m&aacute;s grades formas en la cual el padre las      protege, porque el matrimonio es uno de los eventos de mayor importancia en      la vida de una persona, tanto en el aspecto mundano como en el espiritual,      que tiene el objetivo de llenar su vida de sosiego y felicidad, por lo tanto      es importante al formar una familia escoger a la persona correcta.&nbsp;<\/p>\r\n<p>El padre sabio es aqu&eacute;l que se esfuerza en lograr estos      nobles objetivos con sus hijas, y que no se siente en paz hasta que se      asegura de que el hombre bajo cuya responsabilidad estar&aacute; su hija, cuidar&aacute;      con la misma honestidad y desinter&eacute;s de su bienestar.&nbsp;<\/p>\r\n<p>En el Sagrado Cor&aacute;n y en los reportes de la Tradici&oacute;n      Prof&eacute;tica hay nobles ejemplos de hombres que han llevado a cabo estos      cuidados con honradez y desprendimiento, sin otra intenci&oacute;n que la de      complacer a Dios, y esto fue una fuente de felicidad para ellos tambi&eacute;n.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Dios nos ha relatado la historia de Mois&eacute;s (la paz sea con      &eacute;l), cuando &eacute;l lleg&oacute; a la fuente de Madi&aacute;n, y acarre&oacute; agua para ayudar a dos      mujeres. Cuando el padre de ellas se dio cuenta que Mois&eacute;s era un hombre      honrado, le ofreci&oacute; casarse con alguna de sus hijas.           Dios dijo (traducci&oacute;n del significado):&nbsp;<\/p>\r\n<p>&ldquo;<em>Dijo      [el padre de las dos mujeres a Mois&eacute;s]: Quisiera casarte con una de mis dos      hijas a condici&oacute;n de que trabajes con nosotros durante ocho a&ntilde;os, y si      deseas quedarte diez ser&aacute; algo que t&uacute; hagas voluntariamente. &Eacute;sta no ser&aacute;      una tarea dif&iacute;cil ni pesada; me encontrar&aacute;s, si Allah quiere, entre los      justos<\/em>&rdquo;      (Al-Q&aacute;sas, 28:27).&nbsp;<\/p>\r\n<p>En la Tradici&oacute;n Prof&eacute;tica tenemos otro ejemplo que fue      narrado por el imam Al-Bujari. &Eacute;l compil&oacute; un reporte (5122) en un cap&iacute;tulo      titulado &ldquo;Un hombre ofrece a sus hijas o hermanas que se casen con un buen      hombre&rdquo;. Y An-Nas&aacute;'i lo narr&oacute; (3248) en un cap&iacute;tulo titulado &ldquo;Un hombre      ofrece a su hija casarse con quien &eacute;l est&aacute; complacido&rdquo;.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Se narr&oacute; de Ibn &lsquo;Umar que &lsquo;Umar dijo (que Dios est&eacute;      complacido con ambos): &ldquo;El esposo de Hafsah, Jun&aacute;is Ibn Hud&aacute;fah, fue uno de      los compa&ntilde;eros del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah      sean con &eacute;l), y estuvo presente en la batalla de B&aacute;dr, falleciendo      posteriormente en Medina. Yo conoc&iacute; a &lsquo;Uzm&aacute;n Ibn &lsquo;Aff&aacute;n y le ofrec&iacute; que se      case con Hafsah. Le dije: &ldquo;Si lo deseas, yo arreglar&eacute; para que te cases con      Hafsah Bint &lsquo;Umar&rdquo;. &Eacute;l respondi&oacute;: &ldquo;Pensar&eacute; en ello&rdquo;. Pasaron varias noches,      hasta que &eacute;l me dijo: &ldquo;Creo que no quiero casarme todav&iacute;a&rdquo;. &lsquo;Umar dijo:      &ldquo;Luego conoc&iacute; a Abu B&aacute;kr y le dije: &ldquo;Si deseas, yo arreglar&eacute; para que te      cases con Hafsah Bint &lsquo;Umar&rdquo;. Abu B&aacute;kr se mantuvo en silencio y no dijo      nada. Yo estaba m&aacute;s perturbado por &eacute;l que con &lsquo;Uzm&aacute;n. Varias noches pasaron,      y entonces el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean      con &eacute;l) le propuso matrimonio, y entonces se acord&oacute; que se casara con &eacute;l.      Luego Abu B&aacute;kr se encontr&oacute; conmigo y me dijo: &ldquo;Quiz&aacute;s te sentiste perturbado      cuando me ofreciste casarme con Hafsah y yo no te respond&iacute;&rdquo;. Le dije: &ldquo;S&iacute;&rdquo;.      Me dijo: &ldquo;Nada me imped&iacute;a responderte excepto el hecho de que yo sab&iacute;a que      el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con &eacute;l) la      hab&iacute;a mencionado, y yo no quer&iacute;a delatar su secreto. Si &eacute;l hubiera decidido      no casarse con ella, yo habr&iacute;a aceptado la oferta&rdquo;.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Al-H&aacute;fiz Ibn H&aacute;yar dijo, enumerando las lecciones que podemos      aprender de este reporte, en su obra F&aacute;th Al-B&aacute;ri (9\/222):<\/p>\r\n<p>&ldquo;De esto aprendemos que un hombre puede gestionar las      propuestas matrimoniales a nombre de un pariente femenino de su familia que      est&eacute; bajo su tutela legal, proponi&eacute;ndole a ella candidatos que &eacute;l considere      honrados y apropiados, porque este cuidado beneficiar&aacute; a la mujer, y no hay      verg&uuml;enza en ello&rdquo;. Fin de la cita.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Hay muchos ejemplos en la historia, y entre los mejores de      ellos est&aacute; el mencionado por Ad-Dah&aacute;bi en Siy&aacute;r A&rsquo;lam an-Nubal&aacute;' (4\/23),      sobre Sa&rsquo;&iacute;d Ibn al-Mus&aacute;iyab cuando ofreci&oacute; en matrimonio a su hija a su      estudiante Kaz&iacute;r Ibn al-Mutt&aacute;lib, en el cual &eacute;l dijo: &ldquo;Yo sol&iacute;a sentarme con      Sa&rsquo;&iacute;d Ibn al-Mus&aacute;iyab, y luego estuve ausente por unos pocos d&iacute;as. Cuando      volv&iacute;, &eacute;l me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde estuviste?&rdquo;. Yo le dije: &ldquo;Mi esposa falleci&oacute;      y estuve ocupado (con los arreglos del funeral)&rdquo;. Me dijo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no nos      avisaste para que pudi&eacute;ramos ir? (al funeral). Luego de unos momentos de      silencio, me dijo: &ldquo;&iquest;Has encontrado ya con qui&eacute;n casarte?&rdquo;. Le respond&iacute;:      &ldquo;Que Dios tenga misericordia de ti, &iquest;quieres casarme cuando no tengo m&aacute;s que      dos o tres dirhams?&rdquo;. Dijo: &ldquo;S&iacute;; puedes casarte con mi hija&rdquo;. Le pregunt&eacute;:      &ldquo;&iquest;Har&iacute;as eso?&rdquo;. Me respondi&oacute;: &ldquo;S&iacute;&rdquo;. Luego alab&oacute; a Dios y bendijo al Profeta      Muh&aacute;mmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con &eacute;l), y me cas&eacute; con      su hija acordando la dote en dos dirhams, y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer de tan feliz      que me sent&iacute;a. Luego volv&iacute; a casa y comenc&eacute; a pensar d&oacute;nde pod&iacute;a conseguir      dinero prestado.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Rec&eacute; la oraci&oacute;n del M&aacute;grib, volv&iacute; a casa, y estaba ayunando.      Me prepar&eacute; la cena y romp&iacute; mi ayuno con pan y aceite de oliva. Luego alguien      golpe&oacute; la puerta y pregunt&eacute;: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n es?&rdquo;. Respondi&oacute;: &ldquo;Sa&rsquo;&iacute;d&rdquo;. Yo pens&eacute; en      cualquier persona cuyo nombre fuera Sa&rsquo;&iacute;d excepto el hijo de Mus&aacute;iyab,      porque en cuarenta a&ntilde;os &eacute;l no hab&iacute;a ido a ninguna parte excepto a su casa y      a la mezquita. Sal&iacute; y vi que era Sa&rsquo;&iacute;d, y lo primero que pens&eacute; fue que &eacute;l o      su hija se hab&iacute;an arrepentido. Le dije: &ldquo;Oh, Abu Muh&aacute;mmad, &iquest;por qu&eacute; no      enviaste a buscarme para que yo fuera a verte?&rdquo;. Me respondi&oacute;: &ldquo;No, t&uacute;      tienes m&aacute;s derecho a que yo venga a verte, porque estabas soltero y ahora te      has casado, y no quer&iacute;a que pasaras la noche solo. Vine a acompa&ntilde;ar a tu      esposa&rdquo;. Y ella estaba de pie detr&aacute;s de &eacute;l y era tan alta como &eacute;l. Luego &eacute;l      la tom&oacute; de la mano y la acompa&ntilde;&oacute; hasta el umbral de la puerta, y cerr&oacute; la      puerta. La mujer se cay&oacute; al piso, casi desmayada de verg&uuml;enza. Le llegaron      noticias de esto a mi madre, y entonces ella vino y me dijo: &ldquo;No te volver&eacute;      a hablar si la tocas hasta que yo la prepare dentro de tres d&iacute;as&rdquo;. Entonces      esper&eacute; tres d&iacute;as, y luego consumamos el matrimonio. Ella era una de las      personas m&aacute;s bellas que he conocido, hab&iacute;a memorizado El Cor&aacute;n y era muy      conocedora de la Tradici&oacute;n Prof&eacute;tica&rdquo;. Fin de la cita.&nbsp;<\/p>\r\n<p>En el pasado, los hogares musulmanes se llenaban de      felicidad, de conocimiento y de compromiso religioso en esta forma, y la      verg&uuml;enza nunca imped&iacute;a a los hombres honrados gestionar los intereses de      sus hijas o hermanas. Sus actitudes eran la humildad, la generosidad y la      sinceridad.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Quiz&aacute;s los ejemplos mencionados arriba sirvan como lecci&oacute;n      para los musulmanes modernos, y para que as&iacute; sea buscamos la ayuda de Dios.&nbsp;<\/p>\r\n<p>En segundo lugar, sobre el reporte citado por este predicador      en el cual dice: &ldquo;Escoge para tus hijas lo que escoges para tus hijos&rdquo;, este      no es un reporte proveniente del Profeta Muh&aacute;mmad (que la paz y las      bendiciones de Allah sean con &eacute;l), y no hemos encontrado nada semejante      narrado de sus compa&ntilde;eros ni de las primeras generaciones. M&aacute;s bien, se      trata de un proverbio o refr&aacute;n que la gente suele repetir como una m&aacute;xima de      sabidur&iacute;a. Pero a&uacute;n cuando encierre cierta sabidur&iacute;a, atribu&iacute;rselo al      Profeta Muh&aacute;mmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con &eacute;l)      afirmando que &eacute;l ha dicho esto es un grave y serio error, y es sobrepasar      los l&iacute;mites de la veracidad y el respeto, pues implicar&iacute;a decir una mentira      acerca del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con      &eacute;l), y &eacute;l le ha advertido a quien haga eso: &ldquo;Quien mienta sobre m&iacute; a      sabiendas, ha tomado su lugar en el Infierno&rdquo;. Narrado por Al-Bujari, 110; y      por Muslim, 3.&nbsp;<\/p>\r\n<p>Y Allah sabe m&aacute;s.<\/p>\r\n<\/span><\/div>\r\n<div style=\"padding: 3px; padding-right: 6px; text-align: right;\">Islam Q&amp;A<\/div>","status":1,"created_at":"2015-03-15T20:51:58.000000Z","updated_at":"2015-03-15T20:51:58.000000Z","language_id":12,"fatawacate_id":39,"parent_id":10179,"author_id":"","books":[],"articles":[],"videos":[],"audios":[],"author_name":"","category_name":"\u0627\u0644\u062e\u0637\u0628\u0629","category_slug":"","get_date":"2015-03-15"},"translations":[],"fatawa_books":[],"fatawa_articles":[],"fatawa_videos":[],"fatawa_audios":[],"url":"http:\/\/www.islamland.com\/esp\/api\/fatawas\/10181"}