{"article":{"id":4622,"title":"Manejar el dolor en el Islam","slug":"manejar-el-dolor-en-el-islam","word":"\/uploads\/articles\/es_Manejar_el_dolor_en_el_Islam.doc","pdf":"\/uploads\/articles\/es_Manejar_el_dolor_en_el_Islam.pdf","mime_type":null,"type":"node","path":"\/node\/type:node\/slug:manejar-el-dolor-en-el-islam","hint":"","body":"<p style=\"text-align: center;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\"><strong><span style=\"color:#FF0000;\"><span style=\"font-size: 20px;\">Manejar el dolor en el Islam<\/span><\/span><\/strong><br \/>\r\n\u0627\u0644\u062a\u0639\u0627\u0645\u0644 \u0645\u0639 \u0627\u0644\u062d\u0632\u0646 \u0641\u0649 \u0627\u0644\u0625\u0633\u0644\u0627\u0645<br \/>\r\n] Espa&ntilde;ol &ndash; Spanish &ndash;[ \u0625\u0633\u0628\u0627\u0646\u064a<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\">www.islamreligion.com website<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:16px;\">\u0645\u0648\u0642\u0639 \u062f\u064a\u0646 \u0627\u0644\u0625\u0633\u0644\u0627\u0645<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\">2013 - 1434<br \/>\r\n&nbsp;<\/span><br \/>\r\n&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:16px;\">Guerra. Hambruna. Sufrimiento. No pasa un d&iacute;a sin que el noticiero de la noche no reporte historias horribles de una humanidad desesperada, y de la miseria mundial. A un nivel m&aacute;s personal, muchos de nosotros hemos sido afectados por el dolor y la depresi&oacute;n en nuestras vidas diarias. Un ser querido muerto. Una crisis financiera. Un c&oacute;nyuge infiel. &iquest;Por qu&eacute; Dios permite que le ocurran cosas malas a la gente buena? Esta es una pregunta con la que muchas personas de distintas creencias vienen lidiando desde hace cientos de a&ntilde;os. Es uno de los mayores obst&aacute;culos a la fe y ha dado lugar a que innumerables personas no crean por completo en Dios.<br \/>\r\nLos te&iacute;stas han tratado de reconciliar a Dios y al mal en muchas formas. Algunos paganos afirmaban que Dios odia el mal, pero que es impotente para evitarlo. Esta idea, sin embargo, es rechazada en el Cor&aacute;n, puesto que cuestiona la condici&oacute;n de Dios como El Omnipotente (Al-Aziz), El Todopoderoso (Al-Jabar), El Supremo (Al-Qawi), y El Omn&iacute;modo (Al-Qadir). Otros han declarado que quiz&aacute;s Dios es capaz de eliminar el mal, pero no sabe cu&aacute;ndo ni d&oacute;nde ocurrir&aacute; el mal. Esta idea relega a Dios a un bombero que s&oacute;lo llega a la escena de un incendio despu&eacute;s que medio edificio se ha quemado. Sin embargo, esta afirmaci&oacute;n tambi&eacute;n es inaceptable, pues los Nombres de Dios en el Cor&aacute;n incluyen El Omnisciente (Al-Alim), El Que Todo lo Ve (Al-Basir), El Que Todo lo Escucha (Al-Sami&#39;), y el Due&ntilde;o Absoluto y Controlador de Todo (Al-Malik). De hecho, se considera blasfemo el cuestionar el Poder de Dios: si Dios quisiera quitar todo el mal de este mundo, nada podr&iacute;a evitar que &Eacute;l lo hiciera.<br \/>\r\nLas religiones polite&iacute;stas presentan otra hip&oacute;tesis. Dios es bueno, pero hay otros dioses malos que frustran su bondad y diseminan la corrupci&oacute;n en esta tierra. Dios, por lo tanto, est&aacute; enfrascado en una lucha con estas otras deidades. Quiz&aacute;s Satan&aacute;s es un antidios con el que Dios se encuentra en permanente combate. Sin embargo, esta idea &mdash;de dioses m&uacute;ltiples&mdash; es rechazada categ&oacute;ricamente en el Cor&aacute;n, que llama a Dios como El Uno (Al-Wahid), El Uno y &Uacute;nico (Al-Ahad), El Primero (Al-Awual), y El &Uacute;ltimo (Al-Ajir). El Cor&aacute;n insiste en que no hay dioses adem&aacute;s de Dios. Por ejemplo, el Cor&aacute;n dice:<br \/>\r\n&ldquo;Vuestra divinidad es &Uacute;nica, no hay otra salvo &Eacute;l, Clemente, Misericordioso&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:163)<br \/>\r\nCon m&aacute;s de mil vers&iacute;culos que reafirman esto, ser&iacute;a imposible creer en m&uacute;ltiples deidades, en lugar del uno y &uacute;nico Dios supremo.<br \/>\r\nLos antiguos gn&oacute;sticos la pasaron tan mal tratando de reconciliar el mal de este mundo con Dios, que concluyeron que Dios Mismo deb&iacute;a ser malo. La gente que sostiene esta afirmaci&oacute;n asegura que Dios no puede ser El Todopoderoso y El M&aacute;s Amoroso al mismo tiempo. Si Dios es capaz de quitar el mal y no lo hace, &Eacute;l debe ser malo. Sin embargo, esta idea es rechazada sin condiciones en el Cor&aacute;n, que declara que Dios es El M&aacute;s Amoroso (Al-Wadud), El M&aacute;s Considerado (Al-Bar), y El M&aacute;s Generoso (Al-Karim). El Cor&aacute;n tambi&eacute;n se refiere a Dios como El M&aacute;s Misericordioso (Al-Rahim), El M&aacute;s Clemente (Al-Rahm&aacute;n), El M&aacute;s Perdonador (Al-Gafar), El Se&ntilde;or de la Gracia Infinita (Dul Fadl Al-Adhim), y La Fuente &Uacute;ltima de Paz y Seguridad (As-Salam).<br \/>\r\nPor lo tanto, el Cor&aacute;n afirma que Dios es tanto el Todopoderoso como el M&aacute;s Amoroso. Entonces: &iquest;pueden estas dos cualidades reconciliarse, dado el hecho de que el mundo est&aacute; lleno de maldad? La perspectiva isl&aacute;mica es que Dios causa que ocurran cosas &ldquo;malas&rdquo; para alcanzar un bien mayor. Dios aflige a Sus siervos con sufrimiento para moldearlos al tipo de gente que &Eacute;l quiere que sean. A trav&eacute;s del sufrimiento, los seres humanos pueden desarrollar cualidades que duran para siempre: la constancia y la paciencia ante grandes adversidades, as&iacute; como una gran humildad y mansedumbre. M&aacute;s importante a&uacute;n, el sufrimiento hace que la gente se vuelva hacia Dios en busca de ayuda, establece y diferencia a los creyentes verdaderos de los falsos.<br \/>\r\nEl sufrimiento hace que la gente recuerde a Dios<br \/>\r\nLos seres humanos tendemos a olvidar a Dios cuando hay prosperidad y s&oacute;lo Lo recordamos cuando nos aflige el sufrimiento. El Cor&aacute;n da el ejemplo de un nav&iacute;o: cuando el barco navega sin problemas, los ocupantes no recuerdan a Dios, pero cuando el viento amenaza con volcar el barco, de repente los ocupantes comienzan a rezarle sinceramente a Dios. El Cor&aacute;n dice:<br \/>\r\n&nbsp;&ldquo;Vuestro Se&ntilde;or es Quien impulsa las naves en el mar para que con ellas pod&aacute;is procurar Su favor [vuestro sustento]. &Eacute;l es Misericordioso con vosotros. Y cuando os alcanza una desgracia en el mar os dais cuenta de que cuanto invocabais fuera de Dios no puede salvaros, y que s&oacute;lo Dios es Quien puede hacerlo. Pero cuando os salva llev&aacute;ndoos a tierra firme, os alej&aacute;is de &Eacute;l, pues el ser humano es ingrato&rdquo;. (Cor&aacute;n 17:66-67)<br \/>\r\nPodemos aplicar este ejemplo a nuestras vidas diarias. Una persona puede olvidarse de Dios cuando su situaci&oacute;n econ&oacute;mica es buena, pero si fuera despedido del trabajo, repentinamente estar&iacute;a invocando a Dios por ayuda. Cuando el Profeta Muhammad declar&oacute; el Mensaje de Dios, fueron los pobres y los esclavos quienes constituyeron el grueso de sus seguidores. Los l&iacute;deres ricos y pr&oacute;speros de Meca, por otro lado, continuaron llevando una vida alejada de Dios. Es bien sabido que la gente rica &mdash;como actores, cantantes y otras celebridades&mdash; viven las vidas m&aacute;s imp&iacute;as. Mientras que los humildes y los necesitados se aferran m&aacute;s a Dios. Esto significa que el sufrimiento no necesariamente es algo malo, y la prosperidad no necesariamente es algo bueno. Dios dice en el Cor&aacute;n:<br \/>\r\n&ldquo;Es posible que detest&eacute;is algo y sea un bien para vosotros, y que am&eacute;is algo y sea un mal para vosotros. Dios sabe y vosotros no sab&eacute;is&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:216)<br \/>\r\nEsto es parte de la psicolog&iacute;a humana: olvidamos a Dios en los buenos tiempos, y lo recordamos en tiempos de crisis. De modo que Dios nos aflige con pruebas y tribulaciones para que podamos volvernos hacia &Eacute;l y buscar Su Gracia. Son incontables las personas que se volvieron hacia Dios y fueron guiados hacia el Islam despu&eacute;s de haber sido afligidas con sufrimiento tras sufrimiento. Un ejemplo que viene a mi mente es el del pol&iacute;tico bien intencionado que intenta hacer el bien, pero una vez alcanza el poder, el sistema lo corrompe. Pronto, comienza a dar y recibir sobornos, comienza a vivir la vida imp&iacute;a del pol&iacute;tico rico, derrochador y extravagante. De repente, Dios hace que sea arrestado, el hombre pierde su riqueza, su mujer lo deja, y se hunde en la c&aacute;rcel. Finalmente, despu&eacute;s de haber reflexionado sobre sus ganancias y p&eacute;rdidas, el hombre se vuelve hacia Dios. As&iacute;, las cosas malas ocurridas a este hombre provocan que le ocurra un gran bien. Cuando era pr&oacute;spero, se dirig&iacute;a hacia el Infierno; pero cuando Dios lo afligi&oacute; con angustia, el hombre cambi&oacute; su curso. El sufrimiento temporal de la c&aacute;rcel es sin duda un precio peque&ntilde;o a pagar por la dicha eterna en el Para&iacute;so. En conclusi&oacute;n, vemos que Dios hace que ocurran cosas malas a la gente buena, para que as&iacute; un bien mayor les llegue a largo plazo.<br \/>\r\nOtro bien que resulta del sufrimiento es que el alma se purifica a trav&eacute;s de &eacute;l. El Profeta Muhammad declar&oacute;:<br \/>\r\n&ldquo;Por Aquel en Cuyas Manos est&aacute; mi alma (es decir, Dios), ning&uacute;n creyente es afectado por la fatiga, el cansancio, la preocupaci&oacute;n o el dolor, sin que Dios le perdone algunos de sus pecados, incluso cuando se pincha con una espina&rdquo;. (Musnad Ahmad)<br \/>\r\nAlgunas personas describen una sensaci&oacute;n de ardor cuando est&aacute;n muy tristes. A nivel f&iacute;sico, esto puede ser s&oacute;lo reflujo gastroesof&aacute;gico provocado por el estr&eacute;s y la ansiedad, pero a nivel simb&oacute;lico representa al coraz&oacute;n espiritual quemando los pecados como un horno de alta temperatura. Cuando un creyente es golpeado con sufrimiento, Dios exp&iacute;a algunos de sus pecados como misericordia. Como consecuencia, esa persona no ser&aacute; castigada por esos pecados en el M&aacute;s All&aacute; y, por lo tanto, ser&aacute; llevado hacia el Para&iacute;so.<br \/>\r\nQuiz&aacute;s un esc&eacute;ptico pueda preguntarse por qu&eacute; Dios no se limita a perdonar a Sus siervos sin afligirlos con sufrimiento en esta vida o en el M&aacute;s All&aacute;. La respuesta a esto es que Dios de hecho perdona cualquier y todos los pecados, siempre y cuando Su siervo se dirija penitente hacia &Eacute;l y busque Su Gracia y Su Perd&oacute;n. Al siervo que acude a Dios buscando perd&oacute;n, Dios lo perdona sin ning&uacute;n castigo como penalidad, y sin retribuci&oacute;n alguna. Dios borrar&aacute; todos sus pecados como si nunca hubieran ocurrido. Seg&uacute;n el Profeta Muhammad, quien se dirige a Dios pidiendo penitencia ser&aacute; perdonado &ldquo;incluso si ellos (sus pecados) son (numerosos) como las manchas de espuma en el mar, tan numerosos como los granos de arena, tan pesados como las monta&ntilde;as, y tantos como las gotas de lluvia y las hojas de todos los &aacute;rboles&rdquo;.<br \/>\r\nDios perdona a aquellos que buscan Su Perd&oacute;n, y esto es porque &Eacute;l ama a aquellos creyentes que se humillan ante &Eacute;l, a aquellos que buscan penitencia de &Eacute;l, y a aquellos cuyos corazones lloran porque Lo han desobedecido. El Cor&aacute;n dice:<br \/>\r\n&ldquo;&hellip;ciertamente Dios ama a los que se arrepienten y purifican&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:222)<br \/>\r\nPero, &iquest;qu&eacute; hay de aquel que peca y nunca busca el Perd&oacute;n de Dios? &iquest;Qu&eacute; del que contin&uacute;a pecando sin planes de dejarlo? Dios no permite que todos los pecados se queden sin castigo, porque eso llevar&iacute;a a la gente a volverse negligente y d&eacute;bil. La aplicaci&oacute;n del castigo sobre esos pecadores es por su propio beneficio, as&iacute; como la aplicaci&oacute;n del castigo de un padre hacia su hijo es para el beneficio del ni&ntilde;o. Por ejemplo, un ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os de edad mete los dedos en un enchufe el&eacute;ctrico; su padre, temeroso de que pueda electrocutarse, lo castiga por ello. Un padre amenaza con castigar a su hijo s&oacute;lo para beneficiar al ni&ntilde;o, aun cuando el ni&ntilde;o recalcitrante sea demasiado inmaduro para darse cuenta de que el castigo proviene del amor y la preocupaci&oacute;n de su padre. Si el ni&ntilde;o pone sus dedos en el enchufe el&eacute;ctrico, ser&aacute; &eacute;l mismo &mdash;no su padre&mdash; el que resultar&aacute; electrocutado. Del mismo modo, si pecamos, lo hacemos en detrimento propio, y la Gloria de Dios no se ve afectada. El castigo mundanal es, por tanto, un medio, no el fin: el objetivo del castigo no es castigar, sino m&aacute;s bien servir como elemento fuerte de disuasi&oacute;n.<br \/>\r\nSi un padre es demasiado indulgente con su hijo y no dice nada cuando el ni&ntilde;o mete sus dedos en el enchufe, entonces el ni&ntilde;o no se dar&aacute; cuenta de la gravedad de lo que est&aacute; haciendo. &Eacute;l seguir&aacute; metiendo los dedos en el enchufe hasta que un d&iacute;a se electrocute y muera. Del mismo modo, si Dios no les manda aflicciones a Sus siervos, ellos no se dar&aacute;n cuenta del error en sus vidas imp&iacute;as hasta que los alcance la muerte espiritual. Por ejemplo, el marido mujeriego que nunca se da cuenta de que sus indiscreciones destruir&aacute;n un d&iacute;a la unidad de su familia, el jugador compulsivo que no se da cuenta de que su adicci&oacute;n lo llevar&aacute; a la bancarrota, y el alcoh&oacute;lico que no se da cuenta de que su bebida lo llevar&aacute; a una vida de miseria y vac&iacute;o. As&iacute; que Dios env&iacute;a castigos a estas personas, no s&oacute;lo para que exp&iacute;en sus pecados, sino para alertarlos y despertarlos de sus caminos perjudiciales.<br \/>\r\nImagine un ni&ntilde;o que sabe que sus padres no har&aacute;n nada si lo sorprenden consumiendo drogas. Esto ser&iacute;a negligencia de sus padres, que lo llevar&iacute;an a da&ntilde;arse a s&iacute; mismo sin temer las consecuencias. Por lo tanto, un padre responsable establecer&aacute; ciertas pautas para que el ni&ntilde;o sepa que si consume drogas, ser&aacute; encerrado. Esto hace que el ni&ntilde;o se aleje de las drogas por temor a ser castigado. Del mismo modo, la creaci&oacute;n del Infierno &mdash;aunque es un castigo&mdash; es tambi&eacute;n&nbsp; una misericordia hacia la humanidad: a trav&eacute;s de la amenaza que representa, Dios crea mucho bien. El fuego del Infierno es un castigo con el que Dios amenaza a Sus siervos, para que Le teman y Lo obedezcan. Esa gente entonces se hace espiritual, recta y bien guiada. Esto no beneficia a Dios, sino que s&oacute;lo los beneficia a ellos. Dios no necesita de ellos, pero ellos necesitan a Dios en sus vidas.<br \/>\r\nDios da a Sus siervos muchas oportunidades y advertencias antes de condenarlos al Infierno. Una analog&iacute;a de esto es un oficial de polic&iacute;a que atrapa a una conductora que suele exceder la velocidad. La primera vez que ella es atrapada a alta velocidad, el oficial de polic&iacute;a le hace una advertencia. La segunda vez, el polic&iacute;a la multa con $50. La tercera vez, le da una multa fuerte de $300. La cuarta vez, ella debe realizar horas de servicio comunitario, y la pr&oacute;xima vez le ser&aacute; suspendida la licencia, etc. La metodolog&iacute;a divina funciona de manera similar: &Eacute;l aflige a la gente con castigos menores en su vida mundanal, de modo que se den cuenta del error de sus vidas. En otras palabras, Dios permite que le ocurran cosas malas a la gente buena para as&iacute; castigarla por sus pecados, este castigo sirve como advertencia de modo que se corrijan a s&iacute; mismos en esta vida y evitar de este modo el castigo en el M&aacute;s All&aacute;. Seguramente un automovilista preferir&aacute; ser multado con $50 en lugar de ser llevado directamente a la c&aacute;rcel. Del mismo modo, un creyente preferir&aacute; ser castigado en esta vida en lugar de ser arrojado al fuego del Infierno en la pr&oacute;xima.<br \/>\r\nLo que esto significa es que cuando un creyente es golpeado por alguna calamidad, hallar&aacute; sosiego en el hecho de que sus pecados est&aacute;n siendo perdonados por Dios. &Eacute;l debe saber que Dios lo compensar&aacute; por cada mal y agravio que sufra, y &iexcl;Dios es El M&aacute;s Justo! El Profeta Muhammad nos dijo que Dios compensar&aacute; a Sus siervos incluso por un dolor tan peque&ntilde;o como una espina que le pinche la piel. Un creyente que est&aacute; pasando por un momento dif&iacute;cil no debe ser ingrato con Dios ni cuestionar la justicia de Dios, puesto que Dios le compensar&aacute; todo en la pr&oacute;xima vida. Esta es la Promesa de Dios a la humanidad. Un creyente que es agraviado con pruebas y tribulaciones, debe tomarse en serio el hecho de que &eacute;l es uno de los escogidos de Dios, a quien Dios ama tanto que no lo castigar&aacute; con el Infierno, sino que en lugar de ello &Eacute;l desea purificarlo en esta vida.<br \/>\r\nOtra raz&oacute;n por la que Dios env&iacute;a pruebas y aflicciones a la gente es que &eacute;sta debe ser probada. El Cor&aacute;n declara:<br \/>\r\n&ldquo;&iquest;Acaso piensan los hombres que se les dejar&aacute; decir: &iexcl;Creemos! sin ser puestos a prueba?&rdquo; (Cor&aacute;n 29:2)<br \/>\r\nEste concepto puede ser entendido claramente si tomamos la analog&iacute;a del matrimonio. Un hombre puede amar a su esposa y serle leal en los buenos tiempos, pero cuando las cosas se ponen dif&iacute;ciles, puede que la abandone. Por ejemplo, si ella es joven y hermosa &eacute;l la amar&aacute;; pero si a ella le da c&aacute;ncer y por ello pierde su belleza f&iacute;sica, el mismo hombre podr&iacute;a abandonarla. Esto muestra que en realidad &eacute;l no la amaba verdaderamente. Del mismo modo, un hombre debe amar a Dios y obedecerlo no s&oacute;lo en los buenos momentos, sino tambi&eacute;n en los tiempos dif&iacute;ciles. Los hip&oacute;critas pueden llamar hacia el Camino de Dios cuando el clima les es benigno, pero tan pronto como se acerca la tormenta, abandonan su fe en Dios.<br \/>\r\nPor ejemplo, durante la &eacute;poca del Profeta Muhammad, que la misericordia y las bendiciones de Dios sean con &eacute;l, hab&iacute;a muchos hip&oacute;critas que se convirtieron al Islam cuando ello les resultaba beneficioso. Al hacerlo, intentaron alcanzar posiciones de poder en el gobierno isl&aacute;mico. Pero en cuanto las cosas se pusieron dif&iacute;ciles, comenzaron a mostrar incredulidad, incluso despu&eacute;s de haber declarado que eran creyentes. Cuando un enemigo poderoso amenaz&oacute; con destruir la naciente ciudad\/estado isl&aacute;mica, los hip&oacute;critas abandonaron su fe. Los enemigos del Islam persiguieron a los primeros musulmanes, los torturaron, los boicotearon e incluso los asesinaron. Esto diferenci&oacute; realmente a los creyentes verdaderos de los falsos: los creyentes verdaderos se mantienen sinceros hacia Dios, incluso en &eacute;pocas de grandes adversidades. Por lo tanto, Dios pone a prueba a la gente para diferenciar a los creyentes verdaderos de los hip&oacute;critas. Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;&iquest;Acaso piensan los hombres que se los dejar&aacute; decir: &iexcl;Creemos!, sin ser puestos a prueba? Por cierto que probamos a quienes los precedieron, y Dios bien sabe qui&eacute;nes son los sinceros y qui&eacute;nes los mentirosos&rdquo;. (Cor&aacute;n 29:2-3)<br \/>\r\nEsta idea se repite en numerosos vers&iacute;culos del Cor&aacute;n, como por ejemplo:<br \/>\r\n&ldquo;Dios no os dejar&aacute; en la situaci&oacute;n que os encontr&aacute;is [conviviendo con los hip&oacute;critas] sin distinguir al perverso [hip&oacute;critas e imp&iacute;os] del virtuoso [creyentes sinceros]&rdquo;. (Cor&aacute;n 3:179)<br \/>\r\nEl Mensajero de Dios prometi&oacute; a sus seguidores que al hacerse musulmanes, alcanzar&iacute;an el &eacute;xito. Cuando el enemigo poderoso pr&aacute;cticamente arrasaba con los defensores musulmanes, los hip&oacute;critas comenzaron a cuestionar la promesa del Mensajero de Dios, ellos incluso comenzaron a cuestionar la naturaleza Omnipotente de Dios. El Cor&aacute;n dice:<br \/>\r\n&ldquo;Cuando os atacaron por todas partes, el terror desencaj&oacute; vuestras miradas, se os subieron vuestros corazones hasta las gargantas, e hicisteis conjeturas sobre Dios [pensando que no socorrer&iacute;a a los creyentes]. All&iacute; fueron probados los creyentes, y sacudidos por una fuerte conmoci&oacute;n. Y dijeron los hip&oacute;critas y aquellos en cuyos corazones hab&iacute;a dudas [sobre la Verdad]: Dios y Su Mensajero no nos han hecho m&aacute;s que falsas promesas&rdquo;. (Cor&aacute;n 33:10-12)<br \/>\r\nLa calamidad hizo que los hip&oacute;critas expusieran su incredulidad, mientras que a los creyentes verdaderos s&oacute;lo los hizo m&aacute;s fuertes en su fe. El Cor&aacute;n dice de ellos:<br \/>\r\n&ldquo;Y cuando los creyentes vieron a los aliados dijeron: Esto es lo que nos prometi&oacute; Dios y tambi&eacute;n Su Mensajero, entonces esto no hizo sino acrecentarles la fe y el sometimiento a Dios&rdquo;. (Cor&aacute;n 33:22)<br \/>\r\nPor lo tanto, Dios pone a prueba a la gente para diferenciar entre los verdaderos de los falsos. En efecto, &iquest;c&oacute;mo puede determinarse el valor de un objeto a menos que sea puesto a prueba? Un fabricante de autom&oacute;viles probar&aacute; sus autos para probar qu&eacute; tan r&aacute;pido pueden correr y para ver qu&eacute; tipo de choques pueden soportar. Del mismo modo, Dios pone a Sus creaciones a prueba, para ver qu&eacute; tan fieles son, y para ver si lo siguen siendo cuando &Eacute;l haga que sufran. &iquest;Reventar&aacute;n como un huevo al caer? &iquest;O ser&aacute;n como el auto todoterreno que puede soportar mucho? Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;Por cierto que os probaremos para distinguir qui&eacute;nes de vosotros son los verdaderos combatientes por la causa de Dios que se mantienen firmes en la fe; y sabed que sacaremos a la luz, mediante vuestras obras, lo que escond&eacute;is en vuestros corazones&rdquo;. (Cor&aacute;n 47:31)<br \/>\r\nLa adversidad y las aflicciones son en realidad una gran bendici&oacute;n celestial, puesto que les dan a los creyentes la oportunidad de ganar buenas obras, siendo pacientes y leales con Dios. Al pasar la prueba que Dios les pone, estos creyentes abren el camino para entrar al Para&iacute;so (es decir, al Cielo). Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;&iquest;O cre&eacute;is que vais a entrar al Para&iacute;so sin pasar por lo mismo que atravesaron quienes os precedieron?&rdquo; (Cor&aacute;n 2:214)<br \/>\r\nY para ello la gente es puesta a prueba con varios infortunios y tribulaciones: pobreza, hambre, miedo, etc., son las diferentes formas en que Dios nos prueba. Incluso la p&eacute;rdida de seres queridos es una de esas pruebas. Cuando el ingrato pierde a un ser querido, se enoja con Dios, pregunt&aacute;ndole por qu&eacute; &Eacute;l hizo que su amado muriera. Pero el creyente agradecido se mantendr&aacute; paciente y someter&aacute; toda su voluntad a Dios, y de esta manera, Dios diferencia al verdadero del falso. Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;Y por cierto que os probar&eacute; con algo de temor, hambre, p&eacute;rdida de bienes, vidas y frutos, pero albricia a los pacientes [que recibir&aacute;n una hermosa recompensa]. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: Ciertamente somos de Dios y ante &Eacute;l compareceremos. &Eacute;stos son a quienes su Se&ntilde;or agraciar&aacute; con el perd&oacute;n y la misericordia, y son quienes siguen la gu&iacute;a&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:155-157)<br \/>\r\nLa calamidad no necesariamente es la &uacute;nica forma en que Dios nos prueba. Dios tambi&eacute;n nos prueba a trav&eacute;s de bendiciones, abundancia, salud, hijos, familia, etc. Lo que la gente hace con tales bendiciones es, de hecho, una gran prueba. A muchas celebridades y gente rica se les da una gran riqueza, fama y bienes materiales, pero ellos no son agradecidos con Dios, y en lugar de ello llevan sus vidas en el pecado y la maldad. Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;Y sabed que vuestros bienes y vuestros hijos son un encanto en esta vida [y pueden distraeros de las &oacute;rdenes divinas]. Y ciertamente Dios tiene reservada una inmensa recompensa.&rdquo; (Cor&aacute;n 8:28)<br \/>\r\nPor lo tanto, vemos que Dios pone a prueba a la gente tanto a trav&eacute;s de la adversidad como a trav&eacute;s de las bendiciones. Pero independientemente del tipo de prueba, los creyentes son aquellos que se mantienen agradecidos con Dios. El Cor&aacute;n declara:<br \/>\r\n&ldquo;Ser&eacute;is probados a trav&eacute;s de vuestros bienes y vuestras propias vidas. Y oir&eacute;is muchas blasfemias [&hellip;]; pero tened paciencia, temed a Dios y sabed que esto requiere de entereza&rdquo;. (Cor&aacute;n 3:186)<br \/>\r\nEn conclusi&oacute;n, cuando la calamidad le sobreviene a un creyente, &eacute;l debe saber que en ello hay mucho de bueno, aunque esto no resulte aparente al principio. A trav&eacute;s de la aflicci&oacute;n se exp&iacute;an los pecados y se purifica el alma. A trav&eacute;s de las pruebas, Dios examina a los leales, y s&oacute;lo los determinados ser&aacute;n exitosos. Es sobre esto que Dios les conceder&aacute; la bondad a su debido tiempo, ya sea en esta vida o en la vida despu&eacute;s de la muerte. Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;Esto no lo lograr&aacute;n sino quienes son perseverantes y pacientes&rdquo;. (Cor&aacute;n 41:35)<br \/>\r\nCuando la calamidad nos golpea, debemos estar orgullosos del hecho de que somos similares a los siervos p&iacute;os de Dios, entre los que est&aacute;n los Profetas: todos ellos fueron sometidos a pruebas y dificultades. El Profeta Abraham y su hijo, que las bendiciones de Dios sean con ambos, fueron probados en la forma m&aacute;s severa. Dios le orden&oacute; al Profeta Abraham que sacrificara a su hijo Ismael. Cumplir esta orden sin duda alguna debi&oacute; ser muy dif&iacute;cil para el Profeta Abraham, y sin duda debi&oacute; haber sido muy triste por la idea de perder a su ser querido. Pero el Profeta Abraham persever&oacute; pacientemente y obedeci&oacute; a Dios. No s&oacute;lo esto, sino que incluso el propio Ismael se mantuvo firme y obediente y se ofreci&oacute; a s&iacute; mismo para ser sacrificado.<br \/>\r\nEsta prueba que Dios le puso al Profeta Abraham fue para medir su determinaci&oacute;n. Si el Profeta Abraham o su hijo hubieran tenido una fe d&eacute;bil, habr&iacute;an fallado en esta dura prueba por la que Dios los premi&oacute;, d&aacute;ndoles una gran recompensa por su gran fe y obediencia a &Eacute;l: justo antes que el Profeta Abraham sacrificara a su hijo, apareci&oacute; un carnero y Dios le dijo que lo sacrificara en lugar del muchacho. Como premio, Dios prometi&oacute; establecerlos a ellos como l&iacute;deres en la tierra. Dios dice del Profeta Abraham y su hijo:<br \/>\r\n&ldquo;Y luego que ambos se resignaron, y lo ech&oacute; sobre la frente [para sacrificarlo], lo llamamos: &iexcl;Oh, Abraham! Has realizado tu visi&oacute;n. Y por cierto que as&iacute; retribuimos a los benefactores&rdquo;. (Cor&aacute;n 37:103-106)<br \/>\r\nEl Cor&aacute;n dice:<br \/>\r\n&ldquo;Y cuando Abraham fue puesto a prueba por su Se&ntilde;or con unas &oacute;rdenes, las cumpli&oacute;. Dijo [Dios]: Har&eacute; de ti un gu&iacute;a ejemplar para los hombres&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:124)<br \/>\r\nSin duda, cuando se le orden&oacute; al Profeta Abraham que sacrificara a su hijo, pudo haber sido reacio a este respecto, pero lo hizo por obediencia a Dios Todopoderoso. Esto nos dice que a uno puede no gustarle algo, pero puede que haya algo de bueno en ello. Dios dice:<br \/>\r\n&ldquo;Es posible que detest&eacute;is algo y sea un bien para vosotros, y que am&eacute;is algo y sea un mal para vosotros&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:216)<br \/>\r\nOtro ejemplo que me viene a la mente es el del Profeta Jos&eacute;, que la misericordia y las bendiciones de Dios sean con &eacute;l. El Cor&aacute;n menciona muchos detalles de las pruebas y tribulaciones que &eacute;l enfrent&oacute; en su vida. Su padre lo amaba mucho, lo que hizo que sus hermanos estuvieran muy celosos de &eacute;l. Ellos conspiraron en su contra y finalmente lo abandonaron en un pozo profundo. Una caravana de viajeros pas&oacute; por el pozo y uno de ellos ech&oacute; all&iacute; su cubo. Entonces dijo: &ldquo;&iexcl;Buenas noticias! &iexcl;Hay un muchacho!&rdquo; Y se lo llevaron como mercanc&iacute;a. Con esto, el Profeta Jos&eacute; fue llevado a la lejana tierra de Egipto como esclavo. Un gobernador egipcio lo compr&oacute; y el Profeta Jos&eacute; trabaj&oacute; diligentemente en la distancia. Como estaba al servicio del gobernador, la prueba se intensific&oacute;: la esposa del gobernador, que era muy hermosa, trat&oacute; de seducir a Jos&eacute;. Esta fue una gran prueba para &eacute;l, pero resisti&oacute; los avances de ella con una perseverancia firme. Un d&iacute;a, la esposa del gobernador corri&oacute; tras el Profeta Jos&eacute; para seducirlo por la fuerza, y rasg&oacute; su camisa. Justo en ese instante entr&oacute; su marido a la habitaci&oacute;n. Ella acus&oacute; al Profeta Jos&eacute; de violaci&oacute;n pero Jos&eacute; lo neg&oacute;, y cuando el gobernador vio su camisa rasgada por la esposa, le pidi&oacute; a su esposa que se arrepintiera ante Dios Todopoderoso. Ella elabor&oacute; un plan para tener al Profeta Jos&eacute; y le dio dos opciones, o se somet&iacute;a a la voluntad de ella o ir&iacute;a a la c&aacute;rcel. &Eacute;l escogi&oacute; la segunda y fue puesto en prisi&oacute;n por un tiempo.<br \/>\r\nCuando somos golpeados con calamidades, debemos pensar en todas las pruebas por las que pas&oacute; el Profeta Jos&eacute;: a&ntilde;os de esclavitud y encarcelamiento. Sin embargo, a pesar de todo ello, &eacute;l se mantuvo firme con Dios. Nunca se resinti&oacute; por las calamidades que le hab&iacute;an acontecido, sino que en lugar de ello utilizaba su tiempo para invocar a su Se&ntilde;or. Fue entonces cuando &mdash;finalmente, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os&mdash; Dios recompens&oacute; al Profeta Jos&eacute; por su constancia. Fue en la misma celda en la c&aacute;rcel que conoci&oacute; a un hombre que tuvo un sue&ntilde;o. Dios le dio al Profeta Jos&eacute; el don de la interpretaci&oacute;n de los sue&ntilde;os. Y as&iacute; interpret&oacute; el sue&ntilde;o de su compa&ntilde;ero de celda, dici&eacute;ndole que ser&iacute;a liberado y que trabajar&iacute;a para el rey. En efecto, la profec&iacute;a se hizo realidad y el hombre recibi&oacute; su libertad y trabaj&oacute; para el rey.<br \/>\r\nUn d&iacute;a, el rey tuvo un sue&ntilde;o. La historia es narrada en el Cor&aacute;n:<br \/>\r\n&ldquo;Y dijo el rey: En verdad he visto siete vacas gordas que se las com&iacute;an siete vacas flacas, y siete espigas verdes y otras secas. &iexcl;Oh, cortesanos! Explicadme el sue&ntilde;o, si es que sab&eacute;is interpretarlo&rdquo;. (Cor&aacute;n 12:43)<br \/>\r\nEl antiguo compa&ntilde;ero de celda del Profeta Jos&eacute;, que ahora estaba al servicio del rey egipcio, de inmediato record&oacute; a Jos&eacute;. Le inform&oacute; al rey acerca de &eacute;l y as&iacute; Jos&eacute; fue llamado para que interpretara el sue&ntilde;o, cosa que hizo. El Profeta Jos&eacute; le dijo al rey que habr&iacute;an siete a&ntilde;os de buena cosecha, despu&eacute;s de los que vendr&iacute;an siete a&ntilde;os de sequ&iacute;a y hambruna. Le aconsej&oacute; al rey almacenar comida durante los siete a&ntilde;os de prosperidad, para as&iacute; utilizarla en la &eacute;poca de sequ&iacute;a y hambruna.<br \/>\r\nEl rey qued&oacute; tan complacido con el Profeta Jos&eacute; que no s&oacute;lo lo liber&oacute;, sino que lo design&oacute; para un cargo elevado en el gobierno. Y as&iacute; Dios estableci&oacute; una gran cantidad de bien a trav&eacute;s de la adversidad. Si el Profeta Jos&eacute; no hubiera sido abandonado nunca en un pozo por sus hermanos ni hubiera sido vendido como esclavo ni hubiera sido encarcelado injustamente, jam&aacute;s habr&iacute;a sido hallado por el rey y designado para una posici&oacute;n de tanta autoridad. De hecho, el Profeta Jos&eacute; tuvo que pasar por toda esta tribulaci&oacute;n para alcanzar este rango. Por lo tanto, cuando pasamos por momentos dif&iacute;ciles en la vida, debemos ser positivos. Puede ser que Dios nos est&eacute; impulsando a un bien mayor que puede ser desconocido para nosotros en ese momento.<br \/>\r\nEl Profeta Salom&oacute;n tambi&eacute;n fue probado, pero en una forma diferente. A &eacute;l le fueron dados riqueza y poder inmensos. La historia atestigua el hecho de que la riqueza y el poder corrompen. Sin embargo, el Profeta Salom&oacute;n fue uno de los pocos reyes que se mantuvieron piadosos y temerosos de Dios. El Cor&aacute;n dice:<br \/>\r\n&ldquo;Por cierto que probamos a Salom&oacute;n [&hellip;]. Entonces, [Salom&oacute;n] se dirigi&oacute; a su Se&ntilde;or&rdquo;. (Cor&aacute;n 38:34)<br \/>\r\nDe hecho, todos los Profetas de Dios fueron puestos a prueba. Esto muestra que Dios pone pruebas sobre Sus siervos justos, y debemos sentirnos orgullosos de estar en su compa&ntilde;&iacute;a. Tambi&eacute;n debemos emular su comportamiento, que fue mantenerse firmes en tiempos de tribulaci&oacute;n.<br \/>\r\nTodo lo expuesto en este art&iacute;culo es muy interesante, pero todo se reduce a la siguiente pregunta: &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;amos lidiar con el dolor cuando ocurre un desastre? Toda persona sobre la tierra enfrentar&aacute; alg&uacute;n dolor en su vida, algunos m&aacute;s que otros. La gente lidia con el dolor en formas distintas, pero, &iquest;c&oacute;mo debe hacerlo un creyente?<br \/>\r\nLa primera cosa de la que debe darse cuenta un creyente es que la calamidad proviene de Dios. El Cor&aacute;n declara:<br \/>\r\n&ldquo;Todo proviene de Allah&rdquo;. (Cor&aacute;n 4:78)<br \/>\r\nUna vez nos damos cuenta de que proviene de Dios, debemos darnos cuenta de que Dios es El M&aacute;s Amoroso (Al-Wadud) y El M&aacute;s Amable (Al-Bar). Por lo tanto, hay algo bueno en todo lo que Dios ha decretado para nosotros, incluso si no lo vemos inmediatamente. Dios Todopoderoso dice:<br \/>\r\n&ldquo;Es posible que detest&eacute;is algo y sea un bien para vosotros, y que am&eacute;is algo y sea un mal para vosotros. Allah sabe y vosotros no sab&eacute;is&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:216)<br \/>\r\nEl Imam Hasan Al-Basri, un gran erudito del Islam, dijo:<br \/>\r\n&ldquo;No se resientan por las calamidades que vienen y los desastres que ocurren, tal vez en algo que no les gusta est&eacute; su salvaci&oacute;n, y quiz&aacute;s en algo que prefieran est&eacute; su perdici&oacute;n&rdquo;.<br \/>\r\nPor ejemplo, si un hombre es despedido, quiz&aacute;s esto sea un medio para que consiga un trabajo mejor, al que no podr&iacute;a haber optado si no hubiera sido despedido en primer lugar. Uno de los beneficios de la calamidad es que sabemos con seguridad el hecho de que los pecados de una persona son perdonados por voluntad de Dios. Mus&#39;ab ibn Sa&#39;d ibn Malik narr&oacute; que su padre dijo:<br \/>\r\n&ldquo;Oh Mensajero de Dios, &iquest;cu&aacute;les son las personas m&aacute;s sometidas a pruebas en este mundo?&rdquo; &Eacute;l respondi&oacute;: &ldquo;Los Profetas, y luego quienes son similares a ellos (es decir, los piadosos y temerosos de Dios). Un hombre ser&aacute; probado de acuerdo a su piedad y su fe. Si el individuo tiene una fe fuerte ser&aacute; probado de manera severa, y si la fe del hombre es d&eacute;bil, ser&aacute; probado en concordancia. Una persona ser&aacute; golpeada por las calamidades hasta que est&eacute; libre de pecado&rdquo;. (Ibn Hibban #2901)<br \/>\r\nFadl ibn Sahl dijo:<br \/>\r\n&ldquo;Hay una bendici&oacute;n en la calamidad que el hombre sabio no debe ignorar, pues &eacute;sta borra los pecados, da la oportunidad de obtener la recompensa por la paciencia, disipa la negligencia, le recuerda a uno las bendiciones en momentos de salud, llama al arrepentimiento, y anima a dar caridad&rdquo;.<br \/>\r\nEl creyente debe volverse hacia Dios cuando lo golpea una calamidad. De este modo, la calamidad le recuerda al creyente que su &uacute;nico prop&oacute;sito en la vida &mdash;la raz&oacute;n de haber sido creado&mdash; es adorar s&oacute;lo a Dios. Este es de hecho el sentido de nuestra existencia y el prop&oacute;sito de nuestra vida. Dios dice en el Cor&aacute;n:<br \/>\r\n&ldquo;Por cierto que he creado a los genios y a los hombres para que Me adoren&rdquo;. (Cor&aacute;n 51:56)<br \/>\r\nA menudo, cuando la vida es buena y el hombre vive en prosperidad, olvida adorar a su Se&ntilde;or. Es s&oacute;lo cuando la calamidad lo golpea que recuerda invocar a Dios. Por lo tanto, de esta manera la calamidad sirve como un recordatorio para que cumplamos el prop&oacute;sito por el que fuimos creados. Sheij Al-Islam Ibn Taimiah dijo:<br \/>\r\n&ldquo;Una calamidad que te hace volverte hacia Dios es mejor para ti que una bendici&oacute;n que te hace olvidar el recuerdo de Dios&rdquo;.<br \/>\r\nEl Imam Sufian Az-Zawridijo:<br \/>\r\n&ldquo;Lo que no le gusta a un apersona puede ser mejor para ella que lo que le gusta, puesto que lo que no le gusta hace que invoque a Dios, mientras que lo que le gusta hace que se olvide (de la adoraci&oacute;n)&rdquo;.<br \/>\r\nPor lo tanto, siempre que una calamidad golpea, debemos mostrar nuestra gratitud a Dios diciendo: &ldquo;Todas las alabanzas son para Dios (Al-Hamdu Lil-lah). El Profeta Muhammad, que la misericordia y las bendiciones de Dios sean con &eacute;l, coment&oacute;:<br \/>\r\n&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; maravilloso es el caso del creyente! Pues sus asuntos son todos buenos y esto s&oacute;lo aplica al creyente. Si algo bueno le ocurre, es agradecido por ello y esto es bueno para &eacute;l. Y si algo malo le ocurre, lo tolera con paciencia y esto es bueno para &eacute;l&rdquo;.&nbsp; (Sahih Muslim)<br \/>\r\nCuando el Sheij Al-Islam Ibn Taimiah fue encarcelado injustamente, &eacute;l lo consider&oacute; como una bendici&oacute;n que sus enemigos hab&iacute;an habilitado para &eacute;l. Sheij Al-Islam utiliz&oacute; ese tiempo para incrementar su adoraci&oacute;n a Dios. Dijo:<br \/>\r\n&ldquo;&iquest;Qu&eacute; pueden hacerme mis enemigos?... Mi encarcelamiento es un retiro religioso (una oportunidad para adorar a Dios), mi ser asesinado es martirio, y mi ser expulsado de mi ciudad es un viaje&rdquo;.<br \/>\r\nEl Profeta Muhammad dijo:<br \/>\r\n&ldquo;No hay un musulm&aacute;n que sea golpeado por una calamidad y (luego) diga lo que Dios ha ordenado (decir): &lsquo;En verdad, a Dios pertenecemos y a &Eacute;l regresaremos; oh Dios, recomp&eacute;nsame por mi aflicci&oacute;n y comp&eacute;nsame con algo mejor&rsquo;, al que Dios no lo compense con algo mejor&rdquo;. (Sahih Muslim)<br \/>\r\nDebemos recordar que Dios prueba a aquellos que m&aacute;s ama. El Profeta dijo:<br \/>\r\n&ldquo;La mayor recompensa viene con las mayores pruebas. Cuando Dios ama a la gente, la prueba. Quien lo acepte, ganar&aacute; Su agrado&rdquo;. (At-Tirmidhi)<br \/>\r\nY el Profeta tambi&eacute;n dijo:<br \/>\r\n&ldquo;El camino hacia el Para&iacute;so est&aacute; rodeado de dificultades&rdquo;.<br \/>\r\nLa calamidad y el dolor&nbsp; son formas en que obtenemos el perd&oacute;n por nuestros pecados en esta vida, para que no debamos enfrentar el castigo por ellos en la otra vida. El Profeta Muhammad dijo:<br \/>\r\n&ldquo;Las pruebas continuar&aacute;n haciendo sufrir a los hombres y mujeres creyentes &mdash;respecto a s&iacute; mismos, sus hijos y su riqueza&mdash; hasta que vuelvan a Dios libres de pecado&rdquo;. (Al-Tirmidhi)<br \/>\r\nDios no env&iacute;a calamidades sobre nosotros para destruirnos, ni para quebrantar nuestra voluntad ni para acabar con nosotros, sino m&aacute;s bien como una forma de validarnos, de poner a prueba nuestra paciencia y nuestra fe. Si no fuera por las pruebas y las tribulaciones, una persona se har&iacute;a arrogante, negligente y dura de coraz&oacute;n, lo que la llevar&iacute;a a los abismos del Infierno. Por lo tanto, es de hecho una Misericordia de Dios que &Eacute;l nos env&iacute;e este remedio para curarnos de estas enfermedades del coraz&oacute;n, y para eliminar todos los elementos malvados en nuestra personalidad que pueden conducir a nuestra perdici&oacute;n.<br \/>\r\nCuando alguna calamidad nos golpea en esta vida, debemos recordar que Dios nos recompensar&aacute;, pero debemos mostrar paciencia. La recompensa final ni siquiera ser&aacute; en esta vida sino en la siguiente, y en ello hallamos consuelo. Abu Sufian perdi&oacute; su ojo en la batalla mientras defend&iacute;a a los musulmanes. El Profeta le pregunt&oacute; si prefer&iacute;a tener su ojo en esta vida o en la siguiente, y Abu Sufian le respondi&oacute; que prefer&iacute;a tener la recompensa en la otra vida. Abu Sufian, de hecho, perdi&oacute; tambi&eacute;n su otro ojo.<br \/>\r\nDios dice:<br \/>\r\n&ldquo;As&iacute; es como concedemos Nuestra misericordia a quien Nos place, y no dejamos que se pierda la recompensa de los benefactores [en esta vida]. Y la recompensa de la otra vida para los creyentes piadosos ser&aacute; mejor a&uacute;n&rdquo;. (Cor&aacute;n 12:56-57)<br \/>\r\nUn creyente nunca debe desesperar de la Misericordia de Dios, no debe pensar que Dios no va a sacarlo de este atolladero. De hecho, el nombre de Satan&aacute;s en &aacute;rabe (Iblis) proviene de la ra&iacute;z ablasa, que significa &ldquo;desesperar&rdquo;. Cierta calamidad golpe&oacute; a Satan&aacute;s (&eacute;l fue &ldquo;degradado&rdquo; cuando el Profeta Ad&aacute;n fue creado). En lugar de pensar que esto era algo bueno procedente de Dios, Satan&aacute;s perdi&oacute; la esperanza en la Misericordia de Dios y acto seguido comenz&oacute; su forma de vida hedonista. Del mismo modo, cuando la calamidad golpea a algunas personas, &eacute;stas recurren a la bebida y a otros mecanismos pecaminosos para disminuir su dolor. Pero los creyentes no caen en la desesperaci&oacute;n, sino que se vuelven hacia Dios en adoraci&oacute;n. Dios le asegura a Su creaci&oacute;n:<br \/>\r\n&ldquo;Juro por la ma&ntilde;ana, por la noche cuando cubre con su oscuridad, que tu Se&ntilde;or [&iexcl;Oh, Muhammad!] no te abandon&oacute; ni te aborreci&oacute; jam&aacute;s, y la otra vida ser&aacute; mejor para ti que &eacute;sta. Y ciertamente tu Se&ntilde;or te agraciar&aacute; [en esta vida y en la otra], y te complacer&aacute;s&rdquo;. (Cor&aacute;n 93:1-5)<\/span><\/p>\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p><br \/>\r\n&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n","excerpt":"","terms":"","visibility_roles":"","comment_status":1,"comment_count":0,"read_counter":11132,"lft":9009,"rght":9010,"promote":1,"sticky":0,"status":1,"publish_start":null,"publish_end":null,"created_at":"2016-08-18T21:52:46.000000Z","updated_at":"2026-04-10T11:58:08.000000Z","language_id":12,"user_id":2,"author_id":97,"publisher_id":97,"category_id":17,"parent_id":null,"books":[],"fatawas":[],"videos":[],"audios":[],"author_name":"www.islamreligion.com - Islam Religion Website","category_name":"Morals & Ethics","category_slug":"Morals-and-Ethics","get_date":"2016-08-18","pdf_asset":"http:\/\/www.islamland.com\/uploads\/articles\/es_Manejar_el_dolor_en_el_Islam.pdf","word_asset":"http:\/\/www.islamland.com\/uploads\/articles\/es_Manejar_el_dolor_en_el_Islam.doc"},"translations":[],"article_books":[],"article_fatawas":[],"article_videos":[],"article_audios":[],"url":"http:\/\/www.islamland.com\/index.php\/mac\/api\/articles\/manejar-el-dolor-en-el-islam"}