{"article":{"id":2530,"title":"Laurence Brown, m\u00e9dico, EEUU","slug":"laurence-brown-mdico-eeuu","word":"\/uploads\/articles\/sp-Laurence Brown, Medical Doctor, USA.docx","pdf":"\/uploads\/articles\/sp-Laurence Brown, Medical Doctor, USA.pdf","mime_type":null,"type":"node","path":"\/nodes\/view\/type:article\/slug:laurence-brown-mdico-eeuu","hint":"","body":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span>Laurence Brown, m&eacute;dico, EEUU<\/span><\/h1>\r\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><img style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/www.islamreligion.com\/articles\/images\/Laurence_Brown__Medical_Doctor__USA_(part_1_of_2)_001.jpg\" alt=\"\" \/><\/span><\/h1>\r\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><\/h1>\r\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">(parte 1 de 2): Historias de conversi&oacute;n<\/span><\/h1>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Habiendo sido inquirido repetidas veces acerca de c&oacute;mo y por qu&eacute; me hice musulm&aacute;n, he decidido contar la historia una &uacute;ltima vez, pero esta vez sobre papel.&nbsp; Sin embargo, siento que las historias de conversi&oacute;n son in&uacute;tiles a menos que est&eacute;n acompa&ntilde;adas por las lecciones aprendidas, de modo que comenzar&eacute; con ellas.<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Sin duda alguna, existe cierta fascinaci&oacute;n en cuanto a las historias de conversi&oacute;n, y con raz&oacute;n. Generalmente, involucran sucesos trascendentales que modifican vidas dram&aacute;ticamente, lo suficiente como para conmocionar al converso y llevarlo del mundo materialista hacia el espiritual. Quienes experimentan tales dramas son colocados por primera vez cara a cara con los motivos m&aacute;s grandes de la existencia, forz&aacute;ndolos a cuestionarse &ldquo;el prop&oacute;sito de la vida&rdquo;, &ldquo;&iquest;qui&eacute;n nos cre&oacute;?&rdquo; y &ldquo;&iquest;por qu&eacute; estamos aqu&iacute;?&rdquo; Sin embargo hay otros elementos comunes a las historias de &ldquo;conversi&oacute;n&rdquo;; uno de ellos es que la conversa o converso relata al recordar que en tales momentos se siente verdadera humildad, y la mayor&iacute;a admite haber rezado con aut&eacute;ntica sinceridad por primera vez en sus vidas. He sido intrigado por estos factores comunes, y he notado ense&ntilde;anzas significativas en ellos. La primera es que la mayor&iacute;a de los conversos que pasaron situaciones de p&aacute;nico o que se sintieron a prueba le rezaron a Dios directamente, sin intermediarios ni distracciones. Por ejemplo, incluso en el caso de quienes pasaron todas sus vidas creyendo en la Trinidad, al confrontarse con una cat&aacute;strofe, de forma instintiva y reflexiva le rezaron a Dios, jam&aacute;s al resto de los elementos propuestos por la trinidad.<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">D&eacute;jenme contarles una historia como ejemplo. Un conocido evang&eacute;lico de la televisi&oacute;n tuvo en su programa a una se&ntilde;ora para que relatara su historia de conversi&oacute;n cristiana de &ldquo;volver a nacer&rdquo;, el que trataba acerca de un terrible naufragio del cual ella fue la &uacute;nica sobreviviente. La se&ntilde;ora relat&oacute; c&oacute;mo durante sus d&iacute;as y noches de lucha por sobrevivir ante la rudeza del oc&eacute;ano Dios le habl&oacute;, Dios la gui&oacute;, Dios la protegi&oacute;, etc. (ustedes se dar&aacute;n una idea). Entre los cinco a diez minutos que dur&oacute; su narraci&oacute;n, que efectivamente fue dram&aacute;tica y cautivante, relat&oacute; c&oacute;mo Dios hizo eso, Dios hizo aquello, y c&oacute;mo en busca de Su favor, le rog&oacute; a Dios y a Dios solamente. No obstante, cuando fue rescatada por una embarcaci&oacute;n que casualmente pas&oacute; por all&iacute;, describi&oacute; c&oacute;mo en el minuto en que pis&oacute; la cubierta del barco alz&oacute; sus brazos al cielo y grit&oacute;: &ldquo;Gracias Jes&uacute;s&rdquo;.<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Pues bien, hay una lecci&oacute;n ah&iacute;, y est&aacute; relacionada a la sinceridad. Bajo circunstancias de p&aacute;nico y tensi&oacute;n, instintivamente las personas le rezan a Dios directamente; una vez que se sienten a salvo y seguras, habitualmente retoman las costumbres de sus credos, y muchas de &eacute;stas (sino la mayor&iacute;a) est&aacute;n desviadas. Sabemos que muchos cristianos equiparan a Jes&uacute;s con Dios, y para aquellos a quienes les gustar&iacute;a refutar este punto, tan s&oacute;lo les sugiero que lean mi libro sobre el tema, titulado &ldquo;<em>El Primer &nbsp;y &Uacute;ltimo Mandamiento&rdquo;<\/em>&nbsp;(de la editorial Amana Publications). Al resto, continuar&eacute; simplemente dici&eacute;ndoles que la verdadera pregunta es: &iquest;qui&eacute;n es el que realmente consigue la salvaci&oacute;n? Existen incontables historias de conversi&oacute;n, todas se refieren a c&oacute;mo el Dios de tal o cual religi&oacute;n salv&oacute; a la persona en cuesti&oacute;n, y todos esos conversos conciben su verdad debido a la naturaleza del milagro de su salvaci&oacute;n. Pero ya que hay &uacute;nicamente Un Dios, y por lo tanto &uacute;nicamente una religi&oacute;n absolutamente verdadera, el meollo de la cuesti&oacute;n es que solamente un grupo puede estar en lo cierto, mientras que los otros se hallan en una ilusi&oacute;n y viviendo milagros personales que les confirman el desenga&ntilde;o m&aacute;s que la verdad. As&iacute; es como Dios ense&ntilde;a en el Sagrado Cor&aacute;n:<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;&hellip;En verdad Dios extrav&iacute;a a quien quiere, y gu&iacute;a hacia &Eacute;l a quien se arrepiente [y busca Su complacencia]&rdquo;. (Cor&aacute;n 13:27)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;En cuanto a quienes creyeron y se aferraron a Dios, &Eacute;l tendr&aacute; compasi&oacute;n de ellos, les agraciar&aacute; y les guiar&aacute; por el sendero recto&rdquo;. (Cor&aacute;n 4:175)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">En cuanto a los descarriados en el desenga&ntilde;o, permanecer&aacute;n apartados ya que esa es su elecci&oacute;n.<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">La fuerza de la fe no debe ser subestimada, a&uacute;n si esta fe est&aacute; equivocada. &iquest;Qui&eacute;n se volver&aacute; musulm&aacute;n bas&aacute;ndose en la historia de mi conversi&oacute;n? Solamente una persona&hellip; yo. Los musulmanes pueden descubrir cierto incentivo en mi historia si bien otros persistir&aacute;n vac&iacute;os, al igual que los musulmanes que suspiran y mueven sus cabezas exasperados (en desaprobaci&oacute;n) al escuchar relatos milagrosos posteriores a oraciones encaminadas a santos patronos, miembros de la Trinidad u otras distracciones en vez del Dios &Uacute;nico y Verdadero. &iquest;Si se le reza a algo o alguien adem&aacute;s de nuestro Creador, qui&eacute;n responder&aacute; a dichas oraciones?&nbsp; &iquest;Podr&iacute;a tratarse de alguien interesado en mantener a los descarriados en su enga&ntilde;o? &iquest;Alguien cuyo prop&oacute;sito sea guiar a la humanidad hacia el mal camino?<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Como sea, una persona elige responder tales preguntas; esos son los asuntos mencionados exhaustivamente en &ldquo;<em>El Primer y &Uacute;ltimo Mandamiento<\/em>&rdquo;, de manera que los interesados podr&aacute;n investigar. No obstante, por ahora contar&eacute; mi historia.<\/span><\/p>\r\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">(parte 2 de 2): Ser fiel a una promesa<\/span><\/h1>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Cuando naci&oacute; mi segunda hija, en el invierno de 1990, fue r&aacute;pidamente trasladada de la sala de partos a la unidad neonatal de cuidados intensivos, donde se le diagnostic&oacute; contracci&oacute;n de la aorta. Esto significa un estrechamiento cr&iacute;tico en el vaso principal del coraz&oacute;n. De pies a cabeza el color de su piel era gris plomo azulado, su cuerpo no recib&iacute;a suficiente sangre, as&iacute; que sus tejidos se estaban asfixiando. Cuando supe el diagn&oacute;stico qued&eacute; devastado. Siendo m&eacute;dico, entend&iacute;a que esto representaba una cirug&iacute;a tor&aacute;cica de emergencia, con pocas posibilidades de supervivencia a largo plazo.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Un cirujano cardiotor&aacute;cico de consulta, del otro lado del pueblo, fue llamado al hospital pedi&aacute;trico en Washington D.C., y con su llegada se me pidi&oacute; que me retirara de la unidad de cuidados intensivos ya que me encontraba excesivamente emotivo. Sin compa&ntilde;&iacute;a alguna salvo mis miedos y sin sitio alguno que me contuviera mientras aguardaba el resultado de la observaci&oacute;n del m&eacute;dico, me dirig&iacute; a la sala de oraci&oacute;n del hospital, donde me desplom&eacute; sobre mis rodillas. Por primera vez en mi vida rec&eacute; con sinceridad y compromiso. Habiendo sido ateo toda mi vida, esa fue la primera vez que reconoc&iacute; a Dios, dir&iacute;a incluso que parcialmente. Digo parcialmente, porque a&uacute;n en ese momento de p&aacute;nico no cre&iacute;a completamente, y rec&eacute; una oraci&oacute;n algo esc&eacute;ptica en la que le promet&iacute; a Dios, si es que hab&iacute;a un Dios, que si salvaba a mi hija yo entonces buscar&iacute;a y practicar&iacute;a la religi&oacute;n que m&aacute;s Le complaciera. Diez o quince minutos despu&eacute;s, cuando regres&eacute; a la UCI neonatal, qued&eacute; conmocionado cuando el m&eacute;dico consulto me dijo que mi hija estar&iacute;a bien. Tal como hab&iacute;a dicho, luego de dos d&iacute;as su situaci&oacute;n se resolvi&oacute; sin medicina ni cirug&iacute;a, y de hecho creci&oacute; como una ni&ntilde;a absolutamente normal.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">S&iacute;, s&eacute; que hay una explicaci&oacute;n m&eacute;dica para ello. Como dije, soy m&eacute;dico. Cuando el m&eacute;dico consulto me explic&oacute; sobre la manifestaci&oacute;n de un ducto arterioso permeable, baja oxigenaci&oacute;n y eventualmente una resoluci&oacute;n espont&aacute;nea, comprend&iacute;. Simplemente no lo cre&iacute;a, menos a&uacute;n el especialista de UCI neonatal que hab&iacute;a hecho el diagn&oacute;stico. Todav&iacute;a recuerdo verlo de pie, mudo y con su cara en blanco. Con todo, al final el m&eacute;dico consulto estuvo en lo cierto y la condici&oacute;n retrocedi&oacute; espont&aacute;neamente, y mi hija, Hannah, dej&oacute; el hospital como una beb&eacute; normal en todos los aspectos. Muchos de los que le hacen promesas a Dios en momentos de p&aacute;nico encuentran o inventan excusas para librarse de su parte del compromiso en cuanto pasa el peligro. Como ateo, hubiese sido f&aacute;cil mantener mi incredulidad atribuyendo la recuperaci&oacute;n de mi hija a la explicaci&oacute;n m&eacute;dica en vez&nbsp; de Dios. No pude. Se tom&oacute; un ultrasonido card&iacute;aco antes y despu&eacute;s, mostrando la compresi&oacute;n un d&iacute;a y su desaparici&oacute;n en el pr&oacute;ximo; y en lo &uacute;nico en que pod&iacute;a pensar era que Dios hab&iacute;a cumplido con su parte del trato y que yo deb&iacute;a cumplir con la m&iacute;a. A&uacute;n habiendo una explicaci&oacute;n m&eacute;dica adecuada, eso tambi&eacute;n se encontraba bajo el control de Dios Todopoderoso, de modo que Dios eligi&oacute; efectuar Su decreto. Hab&iacute;a respondido a mi oraci&oacute;n. Punto. No acept&eacute; otra explicaci&oacute;n entonces y no la aceptar&eacute; ahora.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">En los a&ntilde;os que siguieron, aunque me esforc&eacute; por cumplir con mi parte del compromiso, fall&eacute;. Estudi&eacute; juda&iacute;smo y un sinn&uacute;mero de sectas cristianas, pero nunca sent&iacute;a que hab&iacute;a encontrado la verdad. Luego, asist&iacute; a una gran variedad de iglesias cristianas, pasando el per&iacute;odo m&aacute;s largo de tiempo con la Iglesia Cat&oacute;lica Apost&oacute;lica Romana. Sin embargo, no acept&eacute; la fe cristiana. Jam&aacute;s pude, por la simple raz&oacute;n de que no pod&iacute;a conciliar las ense&ntilde;anzas b&iacute;blicas de Jes&uacute;s con las ense&ntilde;anzas de las diversas sectas del cristianismo. Al final solamente me qued&eacute; en casa y le&iacute;; fue en aquel entonces cuando me presentaron el Sagrado Cor&aacute;n&nbsp; y la biograf&iacute;a de Muhammad escrita por Martin Lings, titulada &ldquo;<em>Muhammad, su vida basada en las fuentes&nbsp;m&aacute;s antiguas&rdquo;<\/em>.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Durante mis a&ntilde;os de estudio hab&iacute;a encontrado en las escrituras jud&iacute;as la menci&oacute;n de tres profetas que seguir&iacute;an a Mois&eacute;s. Siendo Juan el Bautista y Jesucristo dos de ellos, de acuerdo al Antiguo Testamento, faltaba uno; mientras que en el Nuevo Testamento el mism&iacute;simo Jesucristo se refiri&oacute; a un profeta final al que se deb&iacute;a seguir. No fue hasta que descubr&iacute; la ense&ntilde;anza del Sagrado Cor&aacute;n respecto a la unicidad de Dios, tal como Mois&eacute;s y Jesucristo hab&iacute;an se&ntilde;alado, que comenc&eacute; a considerar a Muhammad como el profeta final presagiado; y no fue hasta que le&iacute; la biograf&iacute;a de Muhammad que me convenc&iacute;. Y cuando me convenc&iacute;, repentinamente todo pas&oacute; a tener sentido. La continuidad en la cadena de profetas y revelaciones, la Unidad de Dios Todopoderoso y la culminaci&oacute;n de la revelaci&oacute;n en el Sagrado Cor&aacute;n repentinamente cobraron sentido, y a partir de ese instante me volv&iacute; musulm&aacute;n.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Muy listo, &iquest;eh?&nbsp; No, para nada. Me equivocar&iacute;a enormemente si creyera que lo deduje por mi cuenta. Una de las lecciones que he aprendido en estos diez a&ntilde;os como musulm&aacute;n es que hay muchas personas mucho m&aacute;s inteligentes que yo; excepto quienes todav&iacute;a no han descubierto la verdad del Islam. En realidad, no es una cuesti&oacute;n de inteligencia sino de esclarecimiento, pues Allah revel&oacute; que quienes descrean permanecer&aacute;n en la incredulidad, a&uacute;n habiendo sido advertidos, ya que el castigo por haber negado a Allah es que les ser&aacute;n negados los tesoros de Su verdad. As&iacute; indica Allah en el Sagrado Cor&aacute;n:<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;Por cierto que a los incr&eacute;dulos les da lo mismo que les adviertas o no. No creer&aacute;n. Dios ha sellado sus corazones y sus o&iacute;dos, sus ojos est&aacute;n tapados y recibir&aacute;n un castigo terrible&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:6-7)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Por otro lado, las buenas noticias son que...<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;&hellip;Quien crea en Dios, &Eacute;l guiar&aacute; su coraz&oacute;n&rdquo;. (Cor&aacute;n 64:11)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;&hellip;Dios elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y gu&iacute;a hacia &Eacute;l a quien se arrepiente&rdquo;. (Cor&aacute;n 42:13)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">&hellip;Y:<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;&hellip;Dios gu&iacute;a a quien &Eacute;l quiere hacia el sendero recto&rdquo;. (Cor&aacute;n 24:46)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Agradezco a Dios porque &Eacute;l decidi&oacute; guiarme, y atribuyo esta instrucci&oacute;n a una simple f&oacute;rmula: el reconocimiento de Dios, rezarle a Dios &uacute;nicamente, la promesa sincera de buscar y practicar Su religi&oacute;n verdadera, y luego, habiendo recibido Su piedad, MATERIALIZARLA.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-hadeeth-or-bible\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">&nbsp;<strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-hadeeth-or-bible\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\">Copyright &copy; 2007 Laurence B. Brown; usado bajo permiso.<strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-hadeeth-or-bible\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>El Dr. Laurence B. Brown es el autor de&nbsp;<em>The Eighth Scroll&nbsp;<\/em>[El Octavo Rollo], descrito por el Senador del Estado de Carolina del Norte, Larry Shaw, como &ldquo;<em>Indiana Jones<\/em>&nbsp;se encuentra con&nbsp;<em>El C&oacute;digo Da Vinci<\/em>.<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><strong><em>The Eighth Scroll<\/em><\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><strong>es un thriller espeluznante, controversial e irresistible que desaf&iacute;a los puntos de vista occidentales sobre la humanidad, la historia y la religi&oacute;n. Sin lugar a dudas, &iexcl;el mejor libro en su clase!&rdquo; El Dr. Brown tambi&eacute;n es el autor de tres libros acad&eacute;micos de religi&oacute;n comparativa:<em>MisGod'ed<\/em>,&nbsp;<em>God'ed<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Dando Verdadero Testimonio<\/em>&nbsp;(Dar-us- Salam). Sus libros y art&iacute;culos pueden ser encontrados en sus sitios web:<\/strong><a href=\"http:\/\/www.eighthscroll.com\/\"><strong>www.EighthScroll.com<\/strong><\/a><strong>&nbsp;<\/strong><strong>y&nbsp;<\/strong><a href=\"http:\/\/www.leveltruth.com\/\"><strong>www.LevelTruth.com<\/strong><\/a><strong>, y est&aacute;n disponibles para la compra a trav&eacute;s de amazon.com.<br \/> Laurence B. Brown, MD, puede contactarse a trav&eacute;s de &nbsp;<\/strong><a href=\"mailto:BrownL38@yahoo.com\"><strong>BrownL38@yahoo.com<\/strong><\/a><strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\r\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><\/h1>","excerpt":"","terms":null,"visibility_roles":"","comment_status":1,"comment_count":0,"read_counter":7793,"lft":4842,"rght":4843,"promote":1,"sticky":0,"status":1,"publish_start":null,"publish_end":null,"created_at":"2014-10-18T02:32:00.000000Z","updated_at":"2026-04-05T08:04:53.000000Z","language_id":12,"user_id":7,"author_id":102,"publisher_id":0,"category_id":10,"parent_id":2529,"books":[],"fatawas":[],"videos":[],"audios":[],"author_name":"Laurence B. 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