{"article":{"id":4592,"title":"La mujer en el Islam","slug":"la-mujer-en-el-islam","word":"\/uploads\/articles\/es_la_Mujer_en_el_Islam_es.doc","pdf":"\/uploads\/articles\/es_la_Mujer_en_el_Islam_es.pdf","mime_type":null,"type":"node","path":"\/node\/type:node\/slug:la-mujer-en-el-islam","hint":"","body":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong><span style=\"font-size:20px;\"><span style=\"color: rgb(255, 0, 0);\">La mujer en el Islam<\/span><\/span><\/strong><br \/>\r\n] Espa&ntilde;ol &ndash; Spanish &ndash;[ \u0625\u0633\u0628\u0627\u0646\u064a &nbsp;<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\">Mostafa Malaekah<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:16px;\">Traducci&oacute;n: Lic. M. Isa Garc&iacute;a<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:16px;\">2015 - 1436<br \/>\r\n&nbsp;<br \/>\r\n&nbsp;<br \/>\r\n\u0627\u0644\u0645\u0631\u0623\u0629 \u0641\u064a \u0627\u0644\u0625\u0633\u0644\u0627\u0645<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:16px;\">&laquo; \u0628\u0627\u0644\u0644\u063a\u0629 \u0627\u0644\u0625\u0633\u0628\u0627\u0646\u064a\u0629 &raquo;<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\">\u0645\u0635\u0637\u0641\u0649 \u0645\u0644\u0627\u0626\u0643<br \/>\r\n\u062a\u0631 \u062c\u0645\u0629: \u0645\u062d\u0645\u062f \u0639\u064a\u0633\u0649 \u063a\u0627\u0631 \u0633\u064a\u0627<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:16px;\">2015 - 1436<br \/>\r\n&nbsp;<br \/>\r\n&nbsp;<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\">El estatus de la mujer y la equidad de g&eacute;nero en el&nbsp;&nbsp; Is-lam.<br \/>\r\nIntroducci&oacute;n<br \/>\r\nEl tema de la equidad de g&eacute;nero es importante, rele-vante y actual. Los debates y escritos sobre el tema van en aumento y son diversos en sus perspectivas. La perspectiva isl&aacute;mica sobre el tema es la menos comprendida y la m&aacute;s malinterpretada por los no musulmanes as&iacute; como por algu-nos musulmanes. Este art&iacute;culo est&aacute; destinado a proporcio-nar una exposici&oacute;n breve y aut&eacute;ntica de lo que el Islam dice al respecto.<br \/>\r\nLas mujeres en las civilizaciones antiguas<br \/>\r\nA fin de entender realmente el estatus que les ha sido dado a las mujeres a trav&eacute;s del Islam, uno debe compararlo con otros sistemas legales que existen hoy d&iacute;a y que exis-tieron en el pasado.<br \/>\r\n(1)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El sistema indio: Se afirma en la Enciclopedia Brit&aacute;ni-ca, de 1911: &ldquo;En India, el sometimiento era un princi-pio cardinal. Las mujeres deben estar d&iacute;a y noche en manos de sus protectores, en un estado de dependen-cia, dice Manu. La herencia se manejaba por v&iacute;a agnada, es decir, a trav&eacute;s del tronco com&uacute;n de varones, ex-cluyendo a las mujeres&rdquo;. En las escrituras hind&uacute;es, la descripci&oacute;n de una buena esposa es la siguiente: &ldquo;Una mujer cuya mente, palabras y cuerpo se mantienen en sujeci&oacute;n, adquiere alto renombre en este mundo, y en el siguiente, tendr&aacute; la misma morada con su marido&rdquo; (Mace, El matrimonio en Oriente y Occidente).<br \/>\r\n(2)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El sistema griego: En Atenas, las mujeres no estaban mejor que las mujeres indias o romanas: &ldquo;Las mujeres atenienses eran consideradas siempre como menores de edad, sujetas a alg&uacute;n var&oacute;n: su padre, su hermano o alg&uacute;n otro pariente masculino&rdquo; (Allen, E. A., Historia de la civilizaci&oacute;n). No se pensaba que fuera necesario su consentimiento para el matrimonio, y &ldquo;estaba obligada a someterse a los deseos de sus padres, y a recibir de ellos a su esposo y se&ntilde;or, aunque fuera alguien ajeno a ella&rdquo; (Ib&iacute;d.).<br \/>\r\n(3)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El sistema romano: Una esposa romana fue descrita por un historiador como &ldquo;un beb&eacute;, un menor, una sir-vienta, una persona incapaz de hacer o de actuar de acuerdo a sus gustos individuales, una persona bajo la tutela y la custodia permanentes de su esposo&rdquo; (Ib&iacute;d.). En la Enciclopedia Brit&aacute;nica, 1911, encontramos un resumen del estatus legal de las mujeres en la civiliza-ci&oacute;n romana: &ldquo;En la ley romana, una mujer era, incluso en tiempos hist&oacute;ricos, completamente dependiente. Si se casaba, ella y sus propiedades pasaban a manos de su esposo&hellip; la esposa era propiedad de su esposo, y como en el caso de los esclavos, &eacute;l la adquir&iacute;a solo para su beneficio. Una mujer no pod&iacute;a ejercer ning&uacute;n cargo civil o p&uacute;blico&hellip; no pod&iacute;a ser testigo, garante, tutor ni apoderado; ella no pod&iacute;a adoptar ni ser adoptada, ni hacer testamento ni contrato&rdquo;.<br \/>\r\n(4)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El sistema escandinavo: Entre las razas escandina-vas, las mujeres estaban &ldquo;bajo tutela permanente, es-tuvieran casadas o no&rdquo;. Todav&iacute;a en el C&oacute;digo de Chris-tian V, a fines del siglo XVII, estaba decretado que si una mujer se casaba sin el consentimiento de su tutor, &eacute;l pod&iacute;a tener, si quer&iacute;a, la administraci&oacute;n y el usu-fructo de los bienes de ella durante su vida&rdquo; (Enciclo-pedia Brit&aacute;nica, 1911).<br \/>\r\n(5)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El sistema brit&aacute;nico: En Inglaterra, el derecho de las mujeres casadas a tener propiedades no fue reconoci-do hasta finales del siglo XIX: &ldquo;Por una serie de actos legales comenzando con la Ley de Propiedad de la Mu-jer Casada, en 1870, modificada en 1882 y en 1887, las mujeres casadas lograron el derecho a tener propie-dades y a celebrar contratos a la par con las solteras, viudas y divorciadas&rdquo; (Enciclopedia Brit&aacute;nica, 1968). En Francia, no fue hasta 1938 que la ley francesa fue reformada para reconocer la elegibilidad de las muje-res para celebrar contratos. Una mujer casada, sin embargo, todav&iacute;a necesitaba el permiso de su esposo antes de que se le permitiera prescindir de su propie-dad privada.<br \/>\r\n(6)&nbsp;&nbsp; &nbsp;En la ley mosaica (jud&iacute;a): La esposa estaba prometi-da. Explicando este concepto, la Enciclopedia Brit&aacute;ni-ca, 1902, afirma: &ldquo;Prometer a una esposa a uno mismo simplemente significaba adquirir posesi&oacute;n de ella pa-gando su precio de compra; la prometida es una mujer por la que se ha pagado su precio&rdquo;. Desde el punto de vista legal, el consentimiento de la mujer no era nece-sario para validar el matrimonio. &ldquo;El consentimiento de la mujer no es necesario, y no se sugiere la necesi-dad del mismo en la Ley&rdquo; (Ib&iacute;d.). En cuanto al derecho al divorcio, leemos en la Enciclopedia B&iacute;blica: &ldquo;Siendo la mujer propiedad del hombre, su derecho a divor-ciarse de ella se deduce como cuesti&oacute;n de rutina&rdquo;. El derecho al divorcio lo sosten&iacute;a solo el hombre. La En-ciclopedia Brit&aacute;nica, 1911, afirma: &ldquo;En la ley mosaica, el divorcio era un privilegio exclusivo del hombre&hellip;&rdquo;.<br \/>\r\n(7)&nbsp;&nbsp; &nbsp;La Iglesia cristiana: La posici&oacute;n de la Iglesia cristiana hasta siglos recientes, parece haber sido influida tanto por la ley mosaica como por las corrientes del pensa-miento dominantes en sus culturas contempor&aacute;neas. En su libro El matrimonio en Oriente y Occidente, David y Vera Mace escribieron: &ldquo;Que nadie suponga, tampoco, que nuestro legado cristiano est&aacute; libre de tales juicios despreciativos. Ser&iacute;a dif&iacute;cil de encontrar en cualquier lugar una colecci&oacute;n de referencias m&aacute;s degradante hacia el sexo femenino que la que propor-cionaron los primeros Padres de la Iglesia. Lecky, el famoso historiador, habla de &ldquo;esos incentivos feroces que forman una parte tan visible y grotesca de las es-crituras de los Padres&hellip; la mujer era representada como las puertas del Infierno, como la madre de todos los males humanos. Ella deb&iacute;a sentirse avergonzada ante la simple idea de que es una mujer. Deber&iacute;a vivir en penitencia continua a causa de la maldici&oacute;n que le ha tra&iacute;do al mundo. Deber&iacute;a avergonzarse de su ves-timenta, porque es el recuerdo de su ca&iacute;da. Deber&iacute;a avergonzarse especialmente de su belleza, porque es el instrumento m&aacute;s potente del demonio&rdquo;. Uno de los ataques m&aacute;s mordaces contra las mujeres, es el de Tertuliano: &ldquo;&iquest;Acaso no saben que cada una de ustedes es una Eva? La sentencia de Dios sobre este sexo suyo vive en esta era, por lo tanto, la culpa debe vivir tam-bi&eacute;n. Ustedes son las puertas del Infierno, ustedes son la ruptura del sello del &aacute;rbol prohibido, ustedes son las primeras desertoras de la ley divina, ustedes son las que convencen a aquel a quien el demonio no fue lo suficientemente valiente para atacar&rdquo;. No solo la Iglesia afirm&oacute; la condici&oacute;n de inferioridad de la mujer, sino que le neg&oacute; derechos legales que hab&iacute;a disfrutado con anterioridad.<br \/>\r\nFundamentos de equidad espiritual y hu-mana en el Islam<br \/>\r\nEn medio de la oscuridad que envolvi&oacute; al mundo, la re-velaci&oacute;n divina se hizo eco en el gran desierto de Arabia en el siglo VII con un mensaje fresco, noble y universal para toda la humanidad, que se describe a continuaci&oacute;n.<br \/>\r\n(1)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Seg&uacute;n el Sagrado Cor&aacute;n, hombres y mujeres tienen la misma naturaleza espiritual:<br \/>\r\n&ldquo;&iexcl;Oh, seres humanos! Tengan temor de su Se&ntilde;or, Quien los ha creado de un solo ser, del que cre&oacute; a su c&oacute;nyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres...&rdquo;. (Cor&aacute;n 4:1, v&eacute;ase tambi&eacute;n 7:189, 42:11, 16:72, 32:9, y 15:29)<br \/>\r\n(2)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Dios ha investido a ambos sexos con dignidad inhe-rente, y ha hecho a hombres y mujeres, en colectivo, los vicarios de Dios en la Tierra (v&eacute;ase Cor&aacute;n 17:70 y 2:30).<br \/>\r\n(3)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Cor&aacute;n no culpa a la mujer por la &ldquo;ca&iacute;da del hombre&rdquo;, ni ve el embarazo y el parto como castigos por &ldquo;comer del &aacute;rbol prohibido&rdquo;. Por el contrario, el Cor&aacute;n hace responsables por igual a Ad&aacute;n y a Eva por su pecado en el Jard&iacute;n, y nunca se&ntilde;ala a Eva como culpable. Ambos se arrepintieron y ambos fueron perdonados (v&eacute;ase Cor&aacute;n 2:36-37 y 7:19-27). De hecho, en un vers&iacute;culo (Cor&aacute;n 20:121) Ad&aacute;n fue culpado espec&iacute;ficamente. El Cor&aacute;n tambi&eacute;n considera el embarazo y el parto como razones suficientes para el amor y el respeto que los hijos deben a sus madres (Cor&aacute;n 31:14 y 46:15).<br \/>\r\n(4)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Los hombres y las mujeres tienen los mismos deberes y responsabilidades religiosos y morales. Cada ser humano enfrentar&aacute; las consecuencias de sus propios actos:<br \/>\r\n&ldquo;Su Se&ntilde;or les respondi&oacute; sus s&uacute;plicas diciendo: No dejar&eacute; de recompensar ninguna de sus obras, sean hombres o mujeres, descienden el uno del otro&rdquo;. (Cor&aacute;n 3:195, v&eacute;ase tambi&eacute;n 74:38, 16:97, 4:124, 33:35 y 57:12)<br \/>\r\n(5)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Cor&aacute;n es muy claro acerca de la supuesta superiori-dad o inferioridad de cualquier ser humano, sea hom-bre o mujer. La &uacute;nica base para la superioridad de cualquier persona es su piedad y su rectitud, nunca el g&eacute;nero, el color ni la nacionalidad (v&eacute;ase Cor&aacute;n 49:13).<br \/>\r\nEl aspecto econ&oacute;mico de las mujeres en el Islam<br \/>\r\n(1)&nbsp;&nbsp; &nbsp;El derecho a poseer propiedades personales. El Islam decret&oacute; un derecho del cual las mujeres estaban pri-vadas antes del Islam y despu&eacute;s de &eacute;l en las otras civi-lizaciones (incluso hasta este siglo): el derecho a la propiedad independiente. La ley isl&aacute;mica reconoce de-rechos completos a la propiedad antes y despu&eacute;s del matrimonio. Ellas pueden comprar, vender o arrendar sus propiedades a voluntad. Por esta raz&oacute;n, las mujeres musulmanas pueden mantener (y de hecho, han mantenido tradicionalmente) sus nombres de solteras, una indicaci&oacute;n de sus derechos de propiedad in-dependiente como entidades legales.<br \/>\r\n(2)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Leyes de seguridad financiera y herencia: La seguridad financiera est&aacute; asegurada para las mujeres. Ellas tienen derecho a recibir regalos nupciales sin l&iacute;mite alguno, y a mantener sus propiedades presentes y futuras, y a un ingreso para su propia seguridad, incluso despu&eacute;s de casarse. A ninguna mujer casada se le pide que gaste nada de su patrimonio ni de su ingreso en el hogar. La mujer tambi&eacute;n tiene derecho a apoyo financiero total durante el matrimonio y durante el &ldquo;per&iacute;odo de espera&rdquo; (iddah) en caso de divorcio o viudez. Algunos juristas exigen, adem&aacute;s, un a&ntilde;o de manutenci&oacute;n en casos de divorcio y viudez (o hasta que ella vuelva a casarse, si ese nuevo matrimonio ocurre antes de completarse un a&ntilde;o). Una mujer que tiene hijos fruto del matrimonio, tiene derecho a la manutenci&oacute;n de los hijos por parte del padre. Por lo general, una mujer musulmana tiene garantizado el apoyo durante todas las etapas de su vida, como hija, esposa, madre o her-mana. Las ventajas financieras concedidas a las muje-res y no a los hombres en el matrimonio y en la familia, tienen su contraparte social en las provisiones que el Cor&aacute;n otorga en las leyes de herencia, que en la ma-yor&iacute;a de los casos le ofrecen al var&oacute;n el doble de la he-rencia de la mujer. Los hombres no siempre heredan m&aacute;s, a veces una mujer hereda m&aacute;s que el hombre. En los casos en los que los hombres heredan m&aacute;s, es por-que ellos son b&aacute;sicamente los responsables financieros de sus parientas mujeres: sus esposas, hijas, madres y hermanas. Las mujeres heredan menos, pero conservan su cuota para inversi&oacute;n y seguridad financiera, sin ninguna obligaci&oacute;n legal de gastar cualquier parte de ella, ni siquiera para su propio sost&eacute;n (alimentaci&oacute;n, vestimenta, vivienda, salud, etc.). Cabe se&ntilde;alar que antes del Islam, las mismas mujeres eran, a veces, objetos heredables (v&eacute;ase Cor&aacute;n 4:19). En algunos pa&iacute;ses occidentales, incluso despu&eacute;s del advenimiento del Islam, toda la herencia del difunto era dada a su primog&eacute;nito. El Cor&aacute;n, sin embargo, deja en claro que tanto hombres como mujeres tienen derecho a una parte espec&iacute;fica de la herencia de sus padres o pa-rientes cercanos fallecidos. Dios ha dicho:<br \/>\r\n&ldquo;A los varones les corresponde un porcentaje de la herencia que dejen los padres y parientes m&aacute;s cercanos, y a las mujeres otro porcentaje de lo que los padres y parientes m&aacute;s cer-canos dejen. Fuere poco o mucho, les corresponde [por derecho] un por-centaje determinado de la herencia&rdquo;. (Cor&aacute;n 4:7)<br \/>\r\n(3)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Empleo: En relaci&oacute;n al derecho de la mujer a buscar empleo, es necesario afirmar que el Islam se refiere a su papel en la sociedad como madre y esposa, se&ntilde;a-l&aacute;ndolo como el m&aacute;s sagrado y esencial. Ni sirvientas ni ni&ntilde;eras pueden tomar el lugar de la madre en la educaci&oacute;n unos ni&ntilde;os correctos, cuidadosamente cria-dos y libres de complejos. Tan noble y vital papel, que da forma a gran parte del futuro de las naciones, no puede ser considerado como ociosidad. Sin embargo, no existe decreto en el Islam que proh&iacute;ba a la mujer buscar empleo siempre que ella tenga necesidad de hacerlo, en especial en puestos que se ajusten mejor a su naturaleza y en los que la sociedad m&aacute;s la necesite. Ejemplos de tales profesiones son enfermeras, maes-tras (especialmente de ni&ntilde;os), m&eacute;dicas, y en trabajos sociales y de caridad.<br \/>\r\n&nbsp;<br \/>\r\nLos aspectos sociales, legales y pol&iacute;ticos de las mujeres en el Islam<br \/>\r\nAspectos sociales de las mujeres en el Islam<br \/>\r\nA)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Como hija:<br \/>\r\n1.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Cor&aacute;n puso fin a la pr&aacute;ctica cruel del infanticidio femenino, que exist&iacute;a antes del Islam. Dios ha dicho:<br \/>\r\n&ldquo;Cuando se les pregunte a las ni&ntilde;as que fueron enterradas vivas por qu&eacute; pecado las mataron&rdquo;. (Cor&aacute;n 81:8-9)<br \/>\r\n2.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Cor&aacute;n fue m&aacute;s all&aacute;, para reprender la actitud displi-cente de algunos padres al saber la noticia del naci-miento de una ni&ntilde;a en lugar de un var&oacute;n. Dios ha dicho:<br \/>\r\n&ldquo;Cuando se le anuncia a uno de ellos [el nacimiento de] una ni&ntilde;a, se refleja en su rostro la aflicci&oacute;n y la angustia por lo que se le ha anunciado, se esconde de la gente avergonzado y duda si la dejar&aacute; vivir a pesar de su deshonra o la enterrar&aacute; viva. &iexcl;Qu&eacute; p&eacute;simo es lo que hacen!&rdquo; (Cor&aacute;n 16:58-59)<br \/>\r\n3.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Los padres tienen el deber de mantener y mostrar bondad y justicia hacia sus hijas. El Profeta Muham-mad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con &eacute;l), dijo: &ldquo;Todo aquel que mantenga a dos hijas hasta que lleguen a la madurez, &eacute;l y yo estaremos el D&iacute;a del Juicio as&iacute; (y mostr&oacute; dos de sus dedos juntos)&rdquo;.<br \/>\r\n4.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Un aspecto crucial en la crianza de las hijas, que influye en gran medida en su futuro, es la educaci&oacute;n. La educaci&oacute;n no solo es un derecho sino una responsabi-lidad para todo hombre y mujer. El Profeta Muham-mad dijo: &ldquo;Buscar el conocimiento es obligatorio para todo musulm&aacute;n&rdquo;. La palabra &ldquo;musulm&aacute;n&rdquo; aqu&iacute; es inclusiva de hombres y mujeres.<br \/>\r\n5.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Islam no exige ni fomenta la circuncisi&oacute;n femenina. Y si bien es practicada por algunos musulmanes en ciertas partes de &Aacute;frica, tambi&eacute;n es practicada por otros pueblos, incluyendo cristianos, en esos lugares, constituy&eacute;ndose en un mero reflejo de las costumbres locales que all&iacute; se practican.<br \/>\r\nB)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Como esposa:<br \/>\r\n1.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El matrimonio en el Islam se basa en la paz, el amor y la compasi&oacute;n mutuos, y no solo en la mera satisfacci&oacute;n del deseo sexual. Entre los vers&iacute;culos m&aacute;s impresio-nantes del Cor&aacute;n acerca del matrimonio, est&aacute; el si-guiente:<br \/>\r\n&ldquo;Entre Sus signos est&aacute; haber creado c&oacute;nyuges de entre ustedes para que encuentren sosiego, y dispuso entre ustedes amor y misericordia. En ello hay signos para quienes reflexionan&rdquo;. (Cor&aacute;n 30:21, ver tambi&eacute;n 42:11 y 2:228)<br \/>\r\n2.&nbsp;&nbsp; &nbsp;La mujer tiene el derecho a aceptar o rechazar las propuestas de matrimonio. De acuerdo con la ley is-l&aacute;mica, las mujeres no pueden ser obligadas a casarse con alguien sin su consentimiento.<br \/>\r\n3.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El esposo es responsable por la manutenci&oacute;n, protec-ci&oacute;n y el liderazgo de la familia, dentro del marco de la consulta (v&eacute;ase Cor&aacute;n 2:233) y la bondad (v&eacute;ase Cor&aacute;n 4:19). La naturaleza rec&iacute;proca y complementaria de los papeles de esposo y esposa no significa sumisi&oacute;n de ninguna de las partes a la otra. El Profeta Muhammad instruy&oacute; a los musulmanes con respecto a las mujeres: &ldquo;Les ordeno que sean buenos con las mujeres&rdquo;, y &ldquo;los mejores entre ustedes son quienes tratan mejor a sus esposas&rdquo;. El Cor&aacute;n insta a los esposos a ser amables y considerados con sus esposas, incluso si la esposa pierde el favor de su esposo o si &eacute;l pierde inter&eacute;s en ella:<br \/>\r\n&ldquo;...traten amablemente a las mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas les llegara a disgustar [sean tolerantes], puede ser que les desagrade algo en lo que Dios ha puesto un bien para ustedes&rdquo;. (Cor&aacute;n 4:19)<br \/>\r\nTambi&eacute;n prohibi&oacute; la pr&aacute;ctica &aacute;rabe anterior al Islam por la cual el hijastro del padre difunto ten&iacute;a permitido to-mar posesi&oacute;n de la viuda del padre (hered&aacute;ndola) como si fuera parte del patrimonio del muerto (v&eacute;ase Cor&aacute;n 4:19).<br \/>\r\n4.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Si surgen disputas conyugales, el Cor&aacute;n anima a las parejas a resolverlas en privado con un esp&iacute;ritu de justicia y bondad. De hecho, el Cor&aacute;n describe un en-foque prudente y un paso iluminado para resolver conflictos persistentes en la vida marital. En el caso de que una disputa no pueda ser resuelta entre esposo y esposa, el Cor&aacute;n prescribe la mediaci&oacute;n entre las partes a trav&eacute;s de la intervenci&oacute;n familiar de parte de ambos c&oacute;nyuges (v&eacute;ase Cor&aacute;n 4:35).<br \/>\r\n5.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El divorcio es el &uacute;ltimo recurso, est&aacute; permitido pero no se anima a ello, pues el Cor&aacute;n estima la preservaci&oacute;n de la fe y los derechos individuales &mdash;tanto del hombre como de la mujer&mdash; para alcanzar la felicidad. Las formas de disoluci&oacute;n del matrimonio incluyen una representaci&oacute;n basada en el mutuo acuerdo, la inicia-tiva del esposo, la iniciativa de la esposa (si es parte de su contrato matrimonial), la decisi&oacute;n de la corte ante la iniciativa de la esposa (por una raz&oacute;n leg&iacute;tima), y la iniciativa de la esposa sin causa alguna, a condici&oacute;n de que ella devuelva su dote conyugal a su esposo. Cuando la continuaci&oacute;n de la relaci&oacute;n marital es imposible por cualquier raz&oacute;n, se les ense&ntilde;a a los hombres a buscarle un final agradable. El Cor&aacute;n afirma respecto a tales casos:<br \/>\r\n&ldquo;&hellip;si expresan la voluntad de divorcio a sus mujeres y est&aacute;n cerca de cumplir el plazo de espera, reconc&iacute;liense en buenos t&eacute;rminos o sep&aacute;rense con decoro. No las retengan para molestarlas y obligarlas [a que cedan parte de su derecho], pues quien obre de esa manera se condena a s&iacute; mismo&rdquo;. (Cor&aacute;n 2:231, v&eacute;ase tambi&eacute;n 2:229 y 33:49)<br \/>\r\n6.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Asociar la poligamia con el Islam, como si hubiera sido introducida por &eacute;l o si fuera la norma seg&uacute;n sus ense-&ntilde;anzas, es uno de los mitos m&aacute;s persistentes en la lite-ratura y los medios occidentales. La poligamia ha exis-tido en pr&aacute;cticamente todas las naciones e incluso era permitida en el juda&iacute;smo y en el cristianismo hasta hace pocos siglos. El Islam no prohibi&oacute; la poligamia, como s&iacute; lo hicieron muchos pueblos y comunidades religiosas, sino que en lugar de ello, la regul&oacute; y la res-tringi&oacute;. No es un requisito, sino que simplemente est&aacute; permitida bajo ciertas condiciones (v&eacute;ase Cor&aacute;n 4:3). El esp&iacute;ritu de la ley, incluyendo la &eacute;poca de la revela-ci&oacute;n, es hacer frente a las contingencias individuales y colectivas que puedan surgir de tiempo en tiempo (por ejemplo, los desequilibrios entre el n&uacute;mero de hombres y de mujeres creados por las guerras) y pro-porcionar soluciones morales, pr&aacute;cticas y humanas a los problemas de las viudas y los hu&eacute;rfanos.<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><br \/>\r\n<span style=\"font-size:16px;\">C)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Como madre:<br \/>\r\n1.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Cor&aacute;n eleva la bondad hacia los padres (en especial hacia las madres) al estatus m&aacute;s alto despu&eacute;s de la adoraci&oacute;n a Dios:<br \/>\r\n&ldquo;Tu Se&ntilde;or ha ordenado que no ado-ren sino a &Eacute;l y que honren a sus pa-dres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no sean insolentes con ellos, ni siquiera les digan: &lsquo;&iexcl;Uf!&rsquo; H&aacute;blenles siempre con bondad. Tr&aacute;tenlos con humildad y compasi&oacute;n, y rueguen [por ellos diciendo]: &lsquo;&iexcl;Oh, Se&ntilde;or m&iacute;o! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me cria-ron siendo ni&ntilde;o&rsquo;&rdquo;. (Cor&aacute;n 17:23-24, v&eacute;ase tambi&eacute;n 31:14, 46:15 y 29:8)<br \/>\r\n2.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Naturalmente, el Profeta Muhammad especific&oacute; este comportamiento para sus seguidores, poniendo a las madres en un estatus sin igual en las relaciones hu-manas. Un hombre fue con el Profeta Muhammad y di-jo: &ldquo;&iexcl;Oh, Mensajero de Dios! &iquest;Qui&eacute;n entre la gente me-rece m&aacute;s mi buena compa&ntilde;&iacute;a?&rdquo; El Profeta le dijo: &ldquo;Tu madre&rdquo;. El hombre le dijo: &ldquo;&iquest;Y luego qui&eacute;n?&rdquo; El Profe-ta le dijo: &ldquo;Luego, tu madre&rdquo;. El hombre pregunt&oacute; de nuevo: &ldquo;&iquest;Y despu&eacute;s, qui&eacute;n?&rdquo; El Profeta respondi&oacute;: &ldquo;Despu&eacute;s, tu madre&rdquo;. El hombre pregunt&oacute; una vez m&aacute;s: &ldquo;&iquest;Y luego, qui&eacute;n?&rdquo; El Profeta le dijo: &ldquo;Luego, tu padre&rdquo;.<br \/>\r\nD)&nbsp;&nbsp; &nbsp;Como hermana en la fe (en general):<br \/>\r\n1.&nbsp;&nbsp; &nbsp;De acuerdo con los dichos del Profeta, &ldquo;las mujeres son shaqa&rsquo;iq (mitades gemelas o hermanas) de los hombres&rdquo;. Este dicho es una declaraci&oacute;n profunda que se relaciona directamente con el tema de la igual-dad humana entre los g&eacute;neros. Si el primer significado de la palabra &aacute;rabe shaqa&rsquo;iq, &ldquo;mitades gemelas&rdquo;, es adoptado, significa que el hombre es la mitad del valor (de la sociedad), mientras que la mujer vale la otra mi-tad. Si se adopta el segundo significado, &ldquo;hermanas,&rdquo; implica lo mismo.<br \/>\r\n2.&nbsp;&nbsp; &nbsp;El Profeta Muhammad ense&ntilde;&oacute; la bondad, el cuidado y el respeto hacia las mujeres en general: &ldquo;Les ordeno que sean buenos con las mujeres&rdquo;. Es significativo que tal instrucci&oacute;n del Profeta estuvo entre sus ins-trucciones y recordatorios finales durante su &uacute;ltima peregrinaci&oacute;n, que realiz&oacute; poco antes de fallecer.<br \/>\r\n3.&nbsp;&nbsp; &nbsp;La modestia y la interacci&oacute;n social: Los par&aacute;metros de la modestia apropiada para hombres y mujeres (ves-timenta y comportamiento) est&aacute;n basados en las fuen-tes reveladas (el Cor&aacute;n y los dichos prof&eacute;ticos) y, como tal, son consideradas por hombres y mujeres creyentes como gu&iacute;as con base divina, con objetivos leg&iacute;timos y sabidur&iacute;a divina tras ellas. No se trata de restricciones impuestas por los hombres ni por la sociedad. Es interesante saber que tambi&eacute;n la Biblia insta a la mujer a cubrirse la cabeza: &ldquo;Si la mujer no se cubre la cabeza, que se corte tambi&eacute;n el cabello; pero si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra&rdquo; (1 Corintios 11:6).<br \/>\r\nAspectos legales y pol&iacute;ticos de las mujeres en el Islam<br \/>\r\n1.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Igualdad ante la ley: Ambos sexos tienen derecho a la igualdad ante la ley y las cortes legales. La justicia no tiene g&eacute;nero (v&eacute;ase Cor&aacute;n 5:38, 24:2 y 5:45). Las mu-jeres poseen una entidad legal independiente en asun-tos financieros y otros.<br \/>\r\n2.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Participaci&oacute;n en la vida social y pol&iacute;tica: La norma ge-neral en la vida social y pol&iacute;tica es la participaci&oacute;n y la colaboraci&oacute;n de hombres y mujeres en los asuntos p&uacute;blicos (v&eacute;ase Cor&aacute;n 9:71). Hay evidencia hist&oacute;rica suficiente de la participaci&oacute;n de las mujeres musul-manas en la elecci&oacute;n de gobernantes, en asuntos p&uacute;-blicos, en la toma de decisiones jur&iacute;dicas, en cargos administrativos, en la ense&ntilde;anza e incluso en el campo de batalla. Esta participaci&oacute;n en asuntos sociales y po-l&iacute;ticos se llevaba a cabo sin que los participantes per-dieran de vista las prioridades complementarias de ambos sexos, y sin violar las directrices isl&aacute;micas de la modestia y la virtud.<br \/>\r\nConclusi&oacute;n<br \/>\r\nEl estatus que las mujeres no musulmanas han alcan-zado durante los tiempos actuales, no se logr&oacute; debido a la gentileza de los hombres ni a un proceso natural. Al contra-rio, fue logrado a trav&eacute;s de una larga lucha y del sacrificio de parte de las mujeres, y solo cuando la sociedad necesit&oacute; su colaboraci&oacute;n y trabajo, en especial durante las dos gue-rras mundiales, y debido a la escalada de los cambios tec-nol&oacute;gicos. Mientras que en el Islam, tal estatus compasivo y digno fue decretado, no como reflejo del entorno del siglo VII, no bajo la amenaza o la presi&oacute;n de las mujeres y sus or-ganizaciones, sino debido a su veracidad intr&iacute;nseca.<br \/>\r\nSi esto indica algo, demostrar&iacute;a el origen divino del Co-r&aacute;n y la veracidad del mensaje del Islam, que a diferencia de las filosof&iacute;as e ideolog&iacute;as humanas, estaba lejos de proceder de su entorno humano. Un mensaje que estableci&oacute; unos principios humanos tales que no se han quedado obsoletos con el paso del tiempo, ni se har&aacute;n obsoletos en el futuro. Despu&eacute;s de todo, este es el mensaje del Omnisciente, el M&aacute;s Sabio, Dios, cuya sabidur&iacute;a y conocimiento est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de lo &uacute;ltimo en pensamiento y progreso humanos.<\/span><\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\r\n","excerpt":"","terms":"","visibility_roles":"","comment_status":1,"comment_count":0,"read_counter":10994,"lft":8951,"rght":8954,"promote":1,"sticky":0,"status":1,"publish_start":null,"publish_end":null,"created_at":"2016-08-16T22:50:54.000000Z","updated_at":"2026-04-07T16:14:33.000000Z","language_id":12,"user_id":2,"author_id":888,"publisher_id":97,"category_id":3,"parent_id":null,"books":[],"fatawas":[],"videos":[],"audios":[],"author_name":"\u0645\u0635\u0637\u0641\u0649 \u0645\u0644\u0627\u0626\u0643\u0629","category_name":"Women in Islam","category_slug":"Women-in-Islam","get_date":"2016-08-16","pdf_asset":"http:\/\/www.islamland.com\/uploads\/articles\/es_la_Mujer_en_el_Islam_es.pdf","word_asset":"http:\/\/www.islamland.com\/uploads\/articles\/es_la_Mujer_en_el_Islam_es.doc"},"translations":[],"article_books":[],"article_fatawas":[],"article_videos":[],"article_audios":[],"url":"http:\/\/www.islamland.com\/knu\/api\/articles\/la-mujer-en-el-islam"}